3 de abril de 2020
23 de julio de 2008

El Consejo de Inmigración de Barcelona reivindica el reagrupamiento familiar como elemento de cohesión social

BARCELONA, 23 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Consejo Municipal de Inmigración de Barcelona reivindicó hoy el derecho de los inmigrantes al reagrupamiento familiar, por ser una condición indispensable para la cohesión social, y criticó al Gobierno central por las posibles modificaciones en la Ley de Extranjería.

En un manifiesto en el que ofreció su colaboración al Ministerio de Trabajo e Inmigración, el organismo avisó que restringir el reagrupamiento de los familiares de personas inmigradas es una medida que "no favorece el arraigo ni la cohesión social". Según el Consejo, el reagrupamiento se sitúa alrededor del 9%, por lo que "ya es muy minoritario".

Indicó que se debe evitar el concepto de reagrupamiento en cadena, es decir, que un reagrupado pueda a su vez reagrupar a familiares: "Crea una alarma en los ciudadanos muy alejada de la realidad". Según el ente la actual legislación hace prácticamente inviable esta opción.

También valoró negativamente cualquier medida destinada a concentrar la llegada de los menores reagrupados en una época determinada del año. Pese a que para el Consejo puede favorecer la integración escolar, por otro lado puede generar situaciones complejas y de aplicación, lo que puede provocar un daño psicológico y afectivo en los menores.

Reclamó unificar los criterios y protocolos de funcionamiento de los Consulados Españoles en diferentes países, en referencia a los requisitos y condiciones en la tramitación de los visados. En muchos casos, según el organismo, se aplican criterios que contradicen los principios de transparencia e igualdad jurídica.

Sin embargo, elogió la medida por la que todas las personas reagrupadas mayores de 16 años puedan disponer de los permisos de residencia y de trabajo, lo que evitará situaciones de exclusión social y explotación laboral y favorecerá la integración.

El Consejo Municipal de Inmigración de Barcelona es un órgano de participación formado por los representantes de las entidades de inmigrantes y de los grupos políticos del consistorio, además de expertos en inmigración y técnicos municipales. Su objetivo es favorecer la participación de los inmigrantes en la vida municipal.