7 de abril de 2020
8 de septiembre de 2008

Francia lanza el debate para sentar las bases de un régimen europeo de asilo

Hortefeux advierte de que "no es ni será nunca una variable de la política de inmigración"

PARIS, 8 Sep. (EUROPA PRESS) -

El ministro francés de Inmigración, Brice Hortefeux, abrió hoy en París la Conferencia que, bajo el título 'Construir una Europa del Asilo' reúne hasta mañana en la capital gala a los ministros europeos responsables de Justicia o Interior para intentar acercar posturas e inaugurar una "nueva etapa" en el camino hacia una política europea común de asilo.

Elevar el nivel de protección de los solicitantes y garantizar un trato igualitario independientemente del Estado miembro en el que se haga la petición son dos de los objetivos que persigue el proyecto de Pacto Europeo sobre Inmigración en el que se incluye un capítulo relativo a la cuestión del asilo y que la presidencia francesa de la UE quiere aprobar el próximo octubre.

Para mejorar ese nivel de protección, se creará a partir de 2009 una Oficina Europea de Apoyo y, como muy tarde en 2012, deberían estar listos los pilares para un régimen europeo común de asilo. Para ello, los 27 deben mostrar, en primer lugar, una voluntad de querer avanzar en la política de asilo y, en segundo lugar, intentar acercar sus legislaciones y homogeneizar su aplicación práctica.

El propio Hortefeux recordó que aunque ha sido útil establecer normas mínimas, su aplicación diverge dependiendo de los Estados por la diversidad histórica y la situación geográfica.

Así, para Alemania, es importante contar con una base jurídica que derive de la Convención de Ginebra y tiene que haber una armonización en la aplicación del derecho de los refugiados pero eso no significa que sea imprescindible una base jurídica común, según expuso el titular alemán de Interior, Wolfgang Schäuble.

Chipre, mientras, pone el acento en "la solidaridad y el reparto de la carga" entre Estados miembros alegando que el país está expuesto a una alta presión tanto de inmigración ilegal como de solicitantes de asilo cuyo coste no puede asumir.

La secretaria de Estado de Justicia de Países Bajos, Nebahat Albayrak, por su parte, adelantó que mantendrá conversaciones con representantes de ACNUR y de los países más afectados por la llegada de refugiados iraquíes para intentar coordinar una política equitativa de reparto.

Suecia resalta la necesidad de acortar los plazos para resolver las solicitudes de asilo, reforzar la asociación de los 27 con ACNUR así como tener en cuenta la dimensión externa del sistema de asilo y la posibilidad de reubicación del refugiado.

Durante la presentación de los trabajos Hortefeux dejó claro que el asilo "no es ni será jamás una variable para ajustar la política de inmigración". "Si existen temas comunes a los dos asuntos, por ejemplo en le ámbito de la acogida de los solicitantes de asilo en las fronteras de la Unión, el asilo cuenta con principios y medios de acción específicos", remachó.

PROTEGER MAS Y MEJOR

El responsable de Justicia, Libertad y Seguridad de la Comisión Europea, Jacques Barrot, recordó, por su lado, que presentará un abanico de siete medidas legislativas antes de finalizar su mandato para hacer del sistema europeo de asilo un instrumento "más protector, más eficaz y más justo" dado que las normas mínimas actuales no están dando sus frutos.

Entre otras cosas, serán necesarias garantías procedimentales obligatorias para eliminar las proliferación de prácticas dispares. Según datos de la CE, en la UE residen actualmente 1,5 millones de personas con estatuto de refugiado.

El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Antonio Guterres, expresó su preocupación por la desigual aplicación de la legislación en materia de asilo y reclamó a la UE que sus políticas de gestión de flujos migratorios garanticen a las personas necesitadas de protección su entrada en el territorio de la Unión. "Es esencial que los sistemas de control fronterizo incorporen medidas que permitan identificar y asistir a las personas que necesitan protección", enfatizó Guterres.

ACNUR cifra en más de 37 millones de personas los refugiados y desplazados en el mundo a principios de 2008, de los cuales un tercio, es decir unos 11,4 millones, son refugiados y más de dos tercios, 26 millones, desplazados.