12 de agosto de 2020
20 de octubre de 2008

Dos nuevos telescopios espaciales europeos permitirán observar las estrellas en diversos colores y estudiar el universo

MADRID, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -

La Agencia Europea del Espacio (ESA, por sus siglas en inglés) está a punto de culminar la construcción de dos nuevos telescopios espaciales, Hearschell y Planck, que permitirán ver las estrellas en diferentes colores, según informó hoy la ESA.

Ambos aparatos facilitarán, además, el diseño de un mapa del pasado del universo gracias a una precisión superior a la del ojo humano en el estudio de la formación de cuerpos estelares y el examen de las ondas electromagnéticas.

La ESA prevé su lanzamiento, de manera conjunta, en la primavera de 2009 por un cohete Ariane 5 desde la base de Kuru (Guayana Francesa), según informa el portal Euronews.

Concretamente, Hearschell, que será el telescopio de mayores dimensiones jamás enviado al espacio --con un espejo de 3 metros y medio de diámetro, que según la agencia espacial captará imágenes con una resolución nunca antes conseguida-- estudiará el espectro más lejano de luz infrarroja.

LA LUZ DEL 'BIG BANG'

Mientras, Planck, observará más allá del espectro de rayos infrarrojos y centrará su misión en "viajar a un pasado muy lejano", realizando fotografías del joven universo formado hace unos 14.000 millones de años, es decir, la luz del llamado 'big bang'.

De este modo el telescopio Planck se encargará de "hacer una fotografía de todo el cielo", según afirmó el científico del proyecto Jan Tauber, "pero con una luz muy especial, la generada en los primeros momentos de nuestro universo". "Es por ello que nos va a ofrecer muchísima información sobre la estructura del universo que conocemos hoy", aseguró.

Por su parte, el responsable del proyecto Hearschell, Gorän Pilbratt, indicó que el proyecto "va a permitir aprender muchas cosas nuevas sobre las estrellas, los planetas, y las galaxias ya formadas". Esto será, tal y como comentó, "gracias a que la luz formada en el 'big bang' aún está presente en el universo; aunque no como se conoce comúnmente la luz, sino como microondas, que los avanzados instrumentos de Planck podrán recoger para su posterior estudio en la tierra".

Tras su lanzamiento, dos horas después del despegue, los dos instrumentos llegarán al punto conocido como L2 (situado en la cara de la Tierra opuesta al Sol) y se separarán para comenzar su trabajo.

ANTES DEL NACIMIENTO DE UNA ESTRELLA

Así, Hearschell cumplirá órdenes enviadas desde la Tierra, y se centrará en objetos muy precisos, tanto fuera como dentro de la galaxia, hasta distancias de 10.000 millones de años luz. Podrá ver a través de las nubes de gas y polvo estelar que rodean las estrellas en formación y los planetas, permitiendo contemplar lo que ocurre justamente antes del nacimiento de una estrella.

Por su parte, el observatorio Planck será capaz de ver la primera luz proyectada por el big bang, una especie de "imagen fantasma del joven universo". Algo muy importante para comprender su origen, evolución y quizás su futuro, según la agencia espacial europea.

Al contrario que Hearschell, Planck no observará un objeto concreto, sino que rotará continuamente para escanear el espacio y trazar un mapa completo del cielo. Con el tiempo, el telescopio realizará una órbita alrededor del Sol, de manera que además de barrer el cielo que rodea la Tierra, barrerá el que rodea al Sol, escaneando en 6 meses la totalidad del espacio.