28 de mayo de 2020
11 de diciembre de 2008

La "frustración" y la "decepción" crece entre los ecologistas que acuden a la Cumbre del Clima

La "frustración" y la "decepción" crece entre los ecologistas que acuden a la Cumbre del Clima
EP

POZNAN (POLONIA), 11 Dic. (de la enviada especial de Europa Press, María Pin) -

Los grupos ecologistas que siguen en primera línea las negociaciones de la Cumbre del Clima que se celebra Poznan (Polonia) están cada vez más "decepcionados y frustrados" por el desarrollo de las discusiones que deben preparar el terreno para alcanzar un acuerdo internacional contra el cambio climático que sustituya al Protocolo de Kioto a partir de 2012. Así lo manifestaron los portavoces españoles de las organizaciones WWF/Adena y Ecologistas en Acción, Heiki Mesa y Pablo Cotarelo, respectivamente.

"El problema es la decepción de los países en desarrollo por el escaso papel que está jugando la UE, en un momento en que Estados Unidos no puede jugar ningún papel", explicó Mesa, que aseguró que no se han producido avances sustanciales respecto a la Cumbre de Bali de hace un año y que sólo existe una muy vaga referencia a la intención de algunos países en desarrollo, que desde luego no son India y China, de reducir su aumento de emisiones de CO2, como es el caso de México.

En su opinión, el carácter de la cumbre es "flojo" porque se ha mantenido un "mínimo nivel de diplomacia" y no se ha avanzado en cuestiones como el Fondo de Adaptación para los países en desarrollo. "Si no están siendo capaces de ponerse de acuerdo en las cuestiones más sencillas ¿Cómo van a ponerse de acuerdo en lo más complicado?", se preguntó.

De hecho, la única expectativa de los grupos ecologistas es poder contar con textos base para la negociación al menos en un plazo de siete meses, en la reunión que se mantendrá en junio en Bonn para preparar los acuerdos de Cophenague de 2009.

En la misma línea, Cotarelo lamentó que los discursos institucionales de los ministros responsables de Medio Ambiente incidan una y otra vez en la necesidad de atacar el cambio climático, mientras que cuando llegan a las negociaciones su actitud es "muy distinta. "En general, hasta que llegan los ministros no suelen desbloquearse los temas, pero en esta ocasión las cosas van más lentas de lo habitual", explicó.

Por ello, constató una creciente sensación de "decepción" entre quienes esperaban algún avance sustantivo o, al menos, un impulso vigoroso que hiciera ver al mundo que los responsables políticos están dispuestos a acordar un convenio internacional en 2009 que regule las reglas del futuro régimen climático . "Salvo sorpresas de última hora, la situación de decepción va creciendo por momentos", concluyó.