13 de agosto de 2020
20 de octubre de 2008

Hay más "irregularidad" entre los extranjeros procedentes de la UE que entre los no comunitarios, según un estudio

La inmigración de europeos se triplicó en la última década, aunque ya no vienen a descansar sino a buscar trabajo

MADRID, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -

Hay más ciudadanos europeos viviendo en situación irregular en España que extranjeros ilegales de terceros países, según un estudio recogido por Europa Press, que revela el escaso interés de los vecinos de la UE-14 por cumplir la legislación vigente e inscribirse en el Registro de Extranjeros del Ministerio del Interior para después empadronarse.

El trabajo elaborado por Carmen González Enríquez y difundido por el Real Instituto Elcano, señala que es "casi imposible" conocer el número de ciudadanos ingleses, franceses o alemanes afincados en el país ya que "gran parte de esos extranjeros pasan temporadas en España manteniendo a la vez residencia en sus países de origen o yendo y viniendo", aunque en términos legales, es residente quien permanece más de tres meses al año en el mismo Estado.

Así, tras recopilar los datos de las distintas embajadas, concluye que "más de la mitad de sus nacionales residiendo en España no se empadronan", es decir, que "si se considera 'irregular' su estancia cuando no están registrados, el porcentaje de irregularidad entre ellos es mayor que entre los no comunitarios".

El motivo, explica el estudio, es que la norma "es ignorada por muchos ayuntamientos", así como por otros tantos extranjeros, que bien por desconocimiento, bien "para seguir recibiendo ciertas prestaciones en su país de origen que perderían si éste detectara que no residen en él", deciden no inscribirse ni figurar en los registros oficiales.

"Hay otros motivos, como evitar la presión fiscal, soslayar la obligación de renovación quinquenal del carné de conducir en el caso de las personas mayores o de 'importar' formalmente el automóvil que se utiliza habitualmente y pagar un impuesto por ello", afirma el estudio.

A fecha 1 de enero de 2008 figuraban empadronados en España 924.101 extranjeros procedentes de la UE-14, de los que 700.557 tenían tarjeta de residencia, lo que según este informe, "implica un 24 por ciento de irregularidad, porcentaje que sería mucho mayor al asumir que buena parte de ellos no está ni siquiera empadronado".

Cuando se analiza por países de procedencia, destaca el cumplimiento de los portugueses, porque la mayor parte acude al registro, frente a un 40 por ciento de los alemanes y un 39 por ciento de los británicos empadronados que no se ha apuntado en las listas del Ministerio del Interior. Así, en el mes de enero figuraban 165.529 alemanes empadronados y "sólo 95.415 con permiso de residencia", explica el texto.

UNA POBLACIÓN ACTIVA

Otra de las caras de la inmigración procedente de Europa que revela el estudio es el cambio en la tendencia, pues si en los años 60, 70, 80 y principios de los noventa quienes se trasladaban a España lo hacían en busca de un lugar de jubilación, en la actualidad los mayores de 65 años son menos de la quinta parte del total de europeos que residen en España.

De este modo, la tasa de actividad entre la comunidad extranjera de la UE-14 es similar a la de los españoles (un 57 por ciento son población activa) y la mayor parte de quienes no trabajan se dedican a las tareas del hogar (64 por ciento), están prejubilados (26 por ciento) o estudiando (6%).

Por zonas, sólo en el Levante el porcentaje de inactivos (64%) supera al de activos, mientras que Madrid ostenta el récord de ocupación entre los inmigrantes comunitarios seguida de Cataluña, según explica el estudio.

La cifra de estas personas se ha multiplicado por tres en la última década y aunque el grueso sigue viviendo en las zonas tradicionales de asentamiento (Levante, Canarias y Andalucía) hay ya un 42 por ciento de extranjeros comunitarios que residen en el resto del territorio nacional, especialmente Madrid y Barcelona.