30 de marzo de 2020
8 de septiembre de 2008

La nueva comisionada de la ONU para los DDHH pide un debate abierto sobre el racismo y la xenofobia

GINEBRA, 8 Sep. (Reuters/EP) -

La nueva Alta Comsionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navanetham Pillay, pidió hoy un debate abierto sobre el racismo y la xenofobia en un nuevo impulso para contrarrestar las iniciativas de los países que amenazan con no acudir a la Conferencia de Naciones Unidas contra el Racismo, conocida como Durban 2.

En su primera intervención tras su toma de posesión, la antigua jueza del Tribunal Penal Internacional (TPI) indicó que la conferencia de Durban 2, convocada para el próximo abril en Ginebra, se verá empobrecida si países como Estados Unidos deciden no participar.

"No olvidemos que la diversidad de opiniones es con frecuencia una característica inherente y positiva de la relación entre pares", afirmó. "Si permitimos que las diferencias se conviertan en pretextos para la pasividad, las esperanzas y aspiraciones de las muchas víctimas de la intolerancia se harán trizas, quizás de forma irreparable", añadió.

Estados Unidos e Israel se retiraron de la última gran conferencia de la ONU sobre racismo, celebrada en Durban (Sudáfrica) en 2001 acusando al foro de antisemitismo. Canadá también ha dicho que no participará en la próxima conferencia y Estados Unidos, Reino Unido, Países Bajos y Francia han dicho que podrían apartarse si el tratamiento de los palestinos por parte de Israel vuelve a convertirse en el centro del debate.

Otros países temen además que los países musulmanes traten de utilizar la conferencia para intentar impulsar una declaración que sirva para reprimir la libertad de expresión escudándose en las críticas a las prácticas religiosas.

Pillay afirmó en su discurso, aunque sin mencionar a ningún país concreto, que una de sus prioridades será garantizar un participación total y profunda en la conferencia, conocida también como Duraban 2.

"Empazo a esos gobiernos que han manifestado su intención de no participar en la conferencia a reconsiderar su decisión. Haré todo lo que esté a mi alcance para traer a todos a la mesa", afirmó.

Pillay aseguró que su postura sobre la importancia de la variedad de opiniones la heredó de Nelson Mandela, cuyo Gobierno la nombró para el Tribunal Supremo de Sudáfrica, de la fue la primera magistrada no blanca. "Nelson Mandela me ha enseñado que, lejos de la contemporización, ponerse de acuerdo con otras personas, con otra experiencia y punto de vista, sirve a la justicia mejor que las estrategias que no dejan espacio a la negociación", afirmó.

Sin embargo, las declaraciones de Pillay fueron criticadas por UN Watch, una ONG dedicada a supervisar el trabajo de la ONU. El director ejecutivo de UN Watch, Hillel Neuer, recordó que la retirada de Estados Unidos e Israel de Durban en 2001 fue la causa de que se retiraran "las expresiones más virulentas" de la declaración final.

"La amenaza de la no participación de Occidente sigue siendo la única fuerza que posibilidades, aunque mínimas, de que la conferencia no degenere en un fiasco total", afirmó.

Pillay también aprovechó para pedir a los países participantes compromisos para combatir la discriminación contra las mujeres y afirmó que la prevención del genocidio será una de sus mayores prioridades como comisionada de la ONU. Pillay trabajó en el TPI en la investigación del genocidio de Ruanda.