29 de enero de 2020
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16 de julio de 2010

Obama cree que la campana de BP es "una buena noticia" pero pide paciencia a la espera de recolectar nuevos datos

NUEVA YORK, 16 Jul. (EUROPA PRESS) -

El presidente estadounidense, Barack Obama, ha asegurado este viernes que, la reciente operación de la petrolera BP para cerrar el derrame de crudo en el Golfo es "una buena noticia" pero ha eludido extraer conclusiones a la espera de que lleguen datos adicionales sobre los efectos iniciales de la instalación de la última campana de contención.

"Nuestros expertos están trabajando con los datos disponibles para analizar la integridad del pozo, si es posible cerrar el vertido sin crear nuevos problemas", ha indicado el presidente en una rueda de prensa celebrada en el exterior de la Casa Blanca.

La petrolera británica informó este jueves de que, por primera vez en 87 días, ha conseguido detener por completo el vertido de crudo del golfo de México.

Gracias a la importante prueba realizada para comprobar la efectividad de la nueva campana de contención instalada sobre el pozo submarino por el que se producía la fuga desde el pasado 22 de abril, "no hay flujo de petróleo en el golfo de México", indicó el vicepresidente de exploración y producción de BP, Kent Wells.

En respuesta, el presidente ha recordado que, aunque no sea posible cerrar completamente el vertido, la última operación de BP "permitirá contener hasta 80.000 barriles al día, teniendo en cuenta que antes de la instalación de esta campana, obteníamos una media de 25.000 (barriles) diarios".

El presidente Obama ha insistido en la necesidad de "emprender una línea de acción prudente" y recomendó "no fijar una solución a corto plazo que pudiera causar problemas adicionales durante su puesta en marcha".

Con todo, Obama ha calificado la campana de contención de BP como "una buena noticia, porque "o bien detendrá el vertido, o recogerá todo el crudo hasta que se complete el pozo de alivio". Pero ha rechazado elucubrar sobre el resultado final de la operación: "No sabemos con seguridad qué estrategia será la más inteligente hasta que no dispongamos de los datos adicionales".

Así, Obama se ha reservado dar nuevas respuestas hasta que, concretamente, "se dispongan de los datos sobre la presión del fluido al exterior". Se trata de "averiguar si la instalación de esta campana no desemboca en consecuencias aún más catastróficas".

"La solución final pasa por la creación de pozos de alivio pero hasta entonces, no hay duda de que se han realizado progresos y, por lo menos, podremos recoger mucho más crudo; veremos cómo cada vez menos petróleo acaba en las aguas del Golfo", ha asegurado.

Obama ha instado a esperar a recibir los datos necesarios antes de calcular el pago, tanto por daños como por las operaciones de limpieza posteriores, que recaerá sobre BP. Entre estos cálculos se estimará el "número de barriles".

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