Actualizado 16/08/2016 13:51

En España la prostitución forzada da a las mafias 18.000 millones al año, según un libro de la periodista Lydia Cacho

Acusa a miembros del PP de vinculación con la prostitución

MADRID, 7 Jun. (EUROPA PRESS) -

"En España las mafias de la prostitución forzada dirigen 4.000 burdeles con unas ganancias de 18.000 millones al año", según afirma el libro de la periodista y autora mexicana, Lydia Cacho, 'Esclavas del poder: un viaje al corazón de la trata sexual de mujeres y niñas en el mundo'.

En el libro se alude a la prostitución en España y la autora sostiene que "tratan como ilegales a las víctimas y violan casi todos sus derechos" ya que, bajo su punto de vista, la repatriación de prostitutas debería tener un procedimiento muy especializado y casi ningún país tiene medios para llevarlo a cabo aunque "la voluntad es buena".

Así, en el ejemplar se menciona que "en España algunos grupos de ultraderecha aportan dinero para que las prostitutas se sindicalicen y mantengan viva la industria que les enriquece y fortalece, mientras que con su brazo político les arrebatan sus derechos sexuales y reproductivos".

La autora ha declarado, en una entrevista a Europa Press, que "hubo un par de casos muy sonados particularmente de un político del PP que por un lado estaba dando dinero a un sindicato de prostitutas y por otro lado las políticas del PP de no al aborto, sus derechos sexuales y reproductivas".

A este respecto, ha agregado que miembros del PP "por un lado en su negocio privado y personal están ayudando a crear un sindicato" y por otro lado algunos "están notablemente vinculados con la prostitución"·

Por otro lado, la escritora ha informado que tardó cinco años --entre juicios, persecuciones y su viaje alrededor del mundo-- en realizar la labor de investigación de la trata de mujeres alrededor del mundo ya que "es una historia global". Lydia realizó un viaje "brutal" totalmente sola para investigar con la única ayuda de las ONG y activistas de los diferentes países que visitaba.

Por otra parte, Lydia ha matizado que el país que "más le dolió, en términos de dolor emocional, fue Camboya" ya que niñas de seis o siete años narraban historias de explotación sexual y "sobretodo porque no eran unas cuantas sino muchísimas". Lo que más fuerte le pareció a la autora era como las niñas tan pequeñas ya sabían a esa edad que "lo único y mejor que les puede suceder es convertirse en prostituta, no hay opciones", dijo la escritora en la entrevista.

Por otro lado, Lydia explica en el libro la evolución y los cambios en los proxenetas y actualmente según su investigación son "empresarios vestidos de 'Armani' que van por la vida abriendo 'puticlubs' por todo el mundo y convenciendo a las jovencitas que lo único que pueden hacer en su vida es convertirse en prostitutas o bailarinas, engañándolas con que les da mucho dinero". Ya no tienen que ejercer violencia sino nutrir esta cultura. Además, la pornografía infantil y adolescente está "totalmente fuera de control en el mundo de las redes, de Internet", según la opinión de la autora.

EL 85% DE LA EXPLOTACIÓN ES SEXUAL Y DE MUJERES, NIÑAS Y NIÑOS

Por otro lado, el libro analiza que las mujeres también participan en esta explotación y que "siempre o casi siempre son las entrenadoras que son las que les inducen desde maquillarse hasta como comportarse con los hombres" y la "gran mayoría fueron víctimas", según la documentación de Lydia.

En cuanto a los hábitos de consumo, Lydia ha matizado que hay "una nueva corriente consumidora europea de sexo comercial con algunos países africanos" aunque el VIH ha hecho mucho para detener la explotación de esto.

En su libro, la autora afirma refiriéndose a la prostitución que "los que dictan las leyes del mundo se niega a discutir sobre esto" ya que cree que "una buena parte de los políticos han normalizado de tal manera la prostitución que no quieren entrar en ese debate porque van a perder muchísimo, no sólo alianzas y seguidores sino la posibilidad de no ser investigados".

Por último se ha referido al conflicto de Gaza y ha dicho que los bloqueos de Israel en la zona de Gaza influyen "absolutamente" en la trata de mujeres ya que en cualquier situación de guerra hay más violencia sexual contra las mujeres afirmando que "cada vez que llega una tropa la prostitución aumenta en todos los países".