5 de marzo de 2021
14 de marzo de 2008

Los 27 acuerdan fijar objetivos nacionales de reducción de emisiones antes de fin de año

Reclaman que la lucha contra el cambio climático no acarree "costes excesivos"

BRUSELAS, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

Los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete acordaron hoy fijar objetivos nacionales obligatorios de reducción de emisiones y de cuota de energías renovables para cada uno de los Estados miembros antes de finales de año para que la Unión Europea pueda seguir manteniendo una posición de liderazgo mundial en la lucha contra el cambio climático. Los líderes europeos pactaron además que intentarán llegar en junio a un compromiso sobre las propuestas de la Comisión para imponer la separación patrimonial a los grandes grupos energéticos.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, aseguró que los jefes de Estado y de Gobierno han resistido la tentación de aprovechar la actual situación de incertidumbre económica para "rebajar" los objetivos que se fijaron el año pasado sobre lucha contra el cambio climático. Los Veintisiete "han acordado mantener las ambiciones que establecieron en una situación económica mejor", destacó.

En el mismo sentido se expresó el primer ministro británico, Gordon Brown, que dijo que hay que "tomar en serio las preocupaciones expresadas por la industria" pero al mismo tiempo defendió "mantener en firme los objetivos que hemos marcado".

"Con este compromiso damos un enorme paso adelante para que la UE pueda mantener su papel de líder mundial en la estrategia de lucha contra el cambio climático", señaló por su parte el primer ministro esloveno y presidente de turno del Consejo Europeo, Janez Jansa, que anticipó que el pacto entre los Veintisiete facilitará que se logre un acuerdo internacional de lucha contra el cambio climático, con la participación de Estados Unidos y China, a finales de 2009 en Copenhague.

Los jefes de Estado y de Gobierno ratificarán los ambiciosos objetivos pactados hace un año para luchar contra el cambio climático. La UE se comprometió entonces a recortar un 20% sus emisiones de aquí a 2020, una cifra que podría aumentarse hasta el 30% si se logra un acuerdo internacional sobre cambio climático. Además, los Veintisiete pactaron que la proporción de energías renovables aumente hasta el 20% del consumo en el mismo plazo y que la cuota de biocarburantes en el transporte se sitúe en el 10%.

El Ejecutivo comunitario presentó en enero sus propuestas legislativas para repartir entre los Estados miembros el esfuerzo de reducción de emisiones y la cuota de renovables. Este paquete impone a España un objetivo de renovables del 20% y le obliga a recortar un 10% las emisiones en sectores como la vivienda o el transporte respecto a los valores de 2005. El Gobierno desea que el esfuerzo de reducción de emisiones sea menor, del 8%.

Las conclusiones aprobadas por los jefes de Estado y de Gobierno consideran que las propuestas de Bruselas constituyen una "base excelente" para llegar a un acuerdo y reclaman cerrar un compromiso entre los Veintisiete "antes de que termine 2008". El objetivo es que el Parlamento Europeo ratifique los textos legislativos "a más tardar a principios de 2009".

A la hora de hacer este reparto, Jansa destacó que uno de los criterios más importantes debe ser el de "solidaridad". También tiene que tomarse en consideración los "distintos puntos de partida" y las "necesidades de crecimiento" de cada Estado miembro. Los líderes europeos quieren además que la reducción de emisiones se lleve a cabo evitando "cargar a los Estados miembros con costes excesivos".

DESLOCALIZACIONES

La cuestión que suscitó un mayor debate entre los jefes de Estado fue qué hacer con los sectores que requieren un alto uso de energía y están muy expuestos a la competencia internacional, por ejemplo la industria siderúrgica, para evitar que se deslocalicen a otros países que aplican criterios medioambientales menos estrictos que la UE, según explicó Durao Barroso. Estas deslocalizaciones son "motivo de preocupación" para la UE porque impedirían que se recorten las emisiones y provocarían problemas sociales en Europa.

Finalmente, los líderes europeos acordaron que la mejor solución para afrontar este problema sería un acuerdo internacional sobre cambio climático. No obstante, dejaron claro que si este acuerdo fracasa por la negativa de Estados Unidos o China a sumarse, la UE tomará las "medidas pertinentes", que no aparecen definidas. Bruselas ya ha adelantado que estas medidas podrían ser una tasa o incluir a los importadores en el sistema de comercio de emisiones.

El presidente de la Comisión dijo que las medidas definitivas no se concretarán hasta después de 2009, fecha límite para llegar a un pacto internacional, pero destacó que la nueva norma sobre comercio de emisiones que se apruebe este año incluirá ya "garantías claras" para las empresas europeas de que "sus preocupaciones serán salvaguardadas".

Los Veintisiete elogiaron el informe presentado por el Alto Representante para la Política Exterior y de Seguridad Común, Javier Solana, sobre el impacto del cambio climático en la seguridad, y se comprometieron a adoptar medidas preventivas, especialmente a fomentar la cooperación con países terceros. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero señaló que se trata de un "magnífico informe" que contribuye a reafirmar "el empeño decidido de la UE de liderar el combate contra la amenaza del cambio climático".

"Estamos decididos a fomentar la innovación ecológica, que genera empleo, impulsa las tecnologías limpias y que contribuye a reducir nuestra dependencia energética", indicó.

INTERCONEXIONES Y FISCALIDAD VERDE

Rodríguez Zapatero reiteró que "para España las interconexiones sigue siendo una cuestión capital, y afortunadamente aparece citada en las conclusiones". En el texto aprobado por los líderes europeos se reclama efectivamente "proseguir y acelerar los trabajos en el ámbito de las interconexiones".

Reino Unido y Francia lograron imponer al resto de Estados miembros su petición de aplicar un tipo de IVA reducido a los productos ecológicos. En este sentido, los líderes europeos reclaman a la Comisión que en su propuesta sobre tipos reducidos de este impuesto que tiene previsto presentar en verano "examine las áreas en las que los instrumentos económicos, incluyendo los tipos de IVA, pueden jugar un papel para incrementar el uso de productos y materiales de bajo consumo energético".

Tanto el primer ministro británico, Gordon Brown, como el presidente francés, Nicolas Sarkozy, expresaron su satisfacción por haber superado las reticencias iniciales de la Comisión y haber convencido al resto de líderes europeos de debatir esta cuestión. "Estoy convencido de que el IVA es una manera de fomentar conductas ecológicas", dijo Sarkozy, que aludió de nuevo a su propuesta de gravar a los productos procedentes de países que no apliquen el protocolo de Kioto.

Por otro lado, los jefes de Estado y de Gobierno reclamaron que se llegue a un acuerdo antes de junio sobre las propuestas de la Comisión para imponer a los grandes grupos energéticos la separación patrimonial entre las actividades de producción y la gestión de la red. Alemania y Francia encabezan un grupo de ocho países que se opone a esta medida y han mantenido hasta ahora una minoría de bloqueo en el Consejo de Energía.