28 de enero de 2020
  • Lunes, 27 de Enero
  • 1 de agosto de 2013

    Una nutricionista pide una mayor atención a la gestión de alimentos para reducir el desperdicio innecesario

    Una nutricionista pide una mayor atención a la gestión de alimentos para reducir el desperdicio innecesario
    EUROPA PRESS

    MADRID, 1 Ago. (EUROPA PRESS) -

    La nutricionista Pilar Cervera ha reclamado que particulares y empresas "presten más atención" a la gestión de los alimentos para reducir el desperdicio "innecesario" de los mismos, durante su participación en la décima edición de la Escuela de Nutrición Francisco Grande Covián del Instituto Danone, durante los Cursos de Verano de la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP).

    Así, Cervera ha recordado que cada año se desperdician 1.300 millones de toneladas de alimentos en el mundo y en España el despilfarro alcanza los 170 kilos por persona y año, "mientras que hay 11,5 millones de personas en peligro de exclusión social y con dificultades para alimentarse correctamente". En este sentido, la nutricionista ha subrayado que con el total de estos desperdicios de alimentos de hogares, restaurantes y supermercados de Europa y Estados Unidos se "podrían cubrir cuatro veces las necesidades de alimentación del resto del mundo".

    Por todo ello, ha demandado, durante su intervención, una mayor "optimización" del aprovechamiento de los alimentos para conseguir una "mejora y abaratamiento de la alimentación y reducir la huella que deja la producción de alimentos en el medio ambiente".

    Además, ha señalado que el mayor desperdicio, el 58 por ciento del total, se produce en los hogares; el 16 por ciento, en los supermercados; y el 12 por ciento, en los restaurantes; mientras que el resto se reparte, ha apuntado, entre los comercios, las instituciones y los mercados.

    Por otro lado, Cervera ha indicado que ante la situación de crisis por la que atraviesa España, muchas familias han tenido que modificar sus hábitos alimentarios, pasando a consumir productos más baratos que, según ha la nutricionista, puede implicar una "peor alimentación, un mayor consumo de féculas frente a fruta, o más harinas y menos pescados".

    Ante esto, ha propuesto a las familias que se "planifique el menú semanal, hacer una lista de la compra y ceñirse a ella evitando tentaciones, elegir productos locales y de temporada, consumir primero lo que se ha comprado antes, ajustar las raciones a la hora de cocinar y conocer la diferencia entre fecha de caducidad y consumo preferente".