12 de julio de 2020
2 de julio de 2009

Las tecnologías de alta eficiencia energética pueden suponer un ahorro del 20% en el sector servicios, según experto

SANTANDER, 2 Jul. (EUROPA PRESS) -

El uso de tecnologías de alta eficiencia energética de iluminación "implica un potencial de ahorro impresionante", como prueba que sólo en el sector servicios, la implantación de este tipo de dispositivos puede suponer un ahorro de entre el 15 y el 20 por ciento respecto al uso de sistemas de iluminación tradicionales.

Así lo afirmó hoy el profesor de la Universidad de Cantabria, Alfredo Ortiz, durante una conferencia organizada por los cursos de verano de la UC en Torrelavega, en la que explicó que dicha disminución del consumo implicaría un significativo descenso de las emisiones de CO2 en el sector servicios.

"Se ha calculado que la implantación de estos sistemas de alta eficiencia para el alumbrado supondría un descenso en los niveles de consumo eléctrico de entre el 30 y el 50 por ciento", afirmó.

Ortiz también se refirió a la implantación y uso de motores eléctricos de alta eficiencia energética que, aunque en principio representan un ahorro bastante pequeño, en torno al 1 o 2 por ciento, pueden suponer un ahorro total del 6,5 por ciento del que se derivaría una reducción de emisiones de CO2 a la atmósfera de cerca de 70 millones de toneladas anuales.

Al respecto, explico que aunque el coste de los motores de alta eficiencia es superior al de la tecnología tradicional, la disminución de los gastos en energía reducen el periodo de amortización de la inversión a tres años "o menos".

Por lo que se refiere al consumo eléctrico derivado del uso de aparatos domésticos, desde ordenadores hasta electrodomésticos, indico que en los últimos años ha experimentado "grandes mejoras", de modo que la reducción de gasto energético es de un 21 por ciento en los frigoríficos, un 38 por ciento en las lavadoras y un 30 por ciento en los lavavajillas.

Ortiz finalizó su conferencia aludiendo a la importancia de mantener el equilibrio entre la demanda de energía eléctrica y su producción. A su entender, el aumento de la demanda mundial producido por el crecimiento demográfico debe continuar impulsando la implantación de sistemas de alta eficiencia energética en todos los ámbitos para mantener dicho equilibrio.