28 de septiembre de 2015

RSC.-Gobierno aragonés y Fundación Endesa inauguran la nueva iluminación de la Estación Internacional de Canfranc

CANFRANC (HUESCA), 28 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Estación Internacional de Canfranc (Huesca), declarada Monumento y Bien de Interés Cultural en el año 2002, estrena su iluminación exterior gracias al proyecto creado e impulsado por el Gobierno de Aragón y la Fundación Endesa.

La actuación ha contado con una inversión total de 169.000 euros, de los cuales 60.000 euros han sido aportados por la Fundación Endesa.

El proyecto de iluminación ha sido realizado utilizando las técnicas actuales más avanzadas en materia de iluminación sostenible, optimización y ahorro de energía gracias a la eficiencia de los proyectores y de las lámparas utilizadas, todos ellos de tecnología led, según ha informado la Fundación.

Se han empleado fuentes de luz de última generación y de larga vida de funcionamiento para reducir los costes de mantenimiento, al prolongar los tiempos de sustitución de las lámparas.

Desde el punto de vista técnico ha consistido en el alumbrado completo del exterior del edificio con bañadores led con dos filas de focos, una para la parte superior y otra para la inferior. El alumbrado mediante esta tecnología contribuye a destacar la arquitectura del edificio con una iluminación suave y un ajuste de colorimetría estable durante el tiempo nocturno y permite introducir, en determinados momentos, variaciones en esta iluminación.

El proyecto se completa con un programa de representaciones multimedia, realizado por la empresa Producciones Audiovisuales Fotoprisma, que recreará diversos efectos visuales, mediante cuatro proyectores móviles que emiten imágenes fijas y en movimiento sobre la fachada del edificio.

OBRA EMBLEMÁTICA

La Estación Internacional de Canfranc, declarada Monumento y Bien de Interés Cultural en el año 2002, fue inaugurada el 18 de julio de 1928 por el rey de España, Alfonso XIII y por el presidente de la República Francesa, Gaston Doumergue. Su construcción se inició en 1921 a partir del proyecto del ingeniero Fernando Ramírez de Dampierre, que falleció durante su construcción. La obra fue finalizada por el también ingeniero Ramón Martínez de Velasco.

La estación fue la obra más representativa, y con mayor valor iconográfico, de un ambicioso proyecto ferroviario que se ejecutó con numerosas interrupciones y retrasos a lo largo de 75 años. Dejó de utilizarse en 1970 debido a un descarrilamiento en el lado francés.

El edificio tiene 241 metros de longitud y 75 puertas por cada lado. Cuando se inauguró era la mayor estación de ferrocarril de España y la segunda de Europa. Contaba con una nave principal, un depósito de máquinas y varios muelles. En su estructura e interior se aprecia una fusión de distintos estilos arquitectónicos: el espacio dedicado a los pasajeros estaba dotado de grandes ventanales, de influencias clasicistas, y de elementos trabajados en madera y albergaba un hotel de lujo, casino, agencia de aduanas, cantina, enfermería y una oficina del Banco de España.

RECUPERACIÓN

El Gobierno de Aragón inició en 2006 los primeros trabajos para su recuperación mediante la presentación de un proyecto de rehabilitación integral del edificio. En el año 2007 el Ejecutivo autonómico suscribió un acuerdo con el Ministerio de Fomento, en virtud del cual se destinaron cerca de 2 millones de euros a la rehabilitación del recinto.

Posteriormente se han firmado otros acuerdos de colaboración, entre los que destaca el suscrito hace unos meses por la sociedad Suelo y Vivienda de Aragón y la Escuela Superior de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Aragón, para la restauración de los lienzos este y oeste de la estación, que se suma a los trabajos ya realizados para la restauración del lienzo norte.

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