25 de noviembre de 2020
11 de diciembre de 2007

RSC.- El PE aprueba una legislación que establece normas comunes para proteger el medio marino

ESTRASBURGO, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Parlamento Europeo aprobó hoy una legislación que, por primera vez, establece una serie de "normas comunes" para proteger el medio marino al obligar a los 27 Estados miembros a garantizar su "buen estado ecológico" a través de programas que deberán aplicar antes de 2020. Los objetivos a largo plazo de la directiva son "recuperar los ecosistemas marinos" y "evitar los vertidos contaminantes".

Hasta ahora, las medidas para proteger el medio marino se han estructurado por sectores, lo que ha dado lugar a numerosas políticas, leyes, programas y planes de acción a nivel regional, nacional, europeo e internacional, que hacen muy difícil conseguir un alto nivel de protección del medio marino. La nueva directiva establece ahora normas comunes para proteger mejor el medio marino.

Ésta obligará a los Estados miembros a "tomar todas las medidas necesarias para lograr o mantener un buen estado ecológico del medio marino como muy tarde en el año 2020" para evitar la pérdida de biodiversidad de los ecosistemas marinos y combatir el impacto del cambio climático o la contaminación en los mismos.

Para ello, los 27 países comunitarios deberán elaborar una estrategia para cada región o subregión marinas afectada de acuerdo con el plan de acción incluido en la directiva. El objetivo es que tengan listos programas de medidas destinadas a la protección de sus regiones marinas de aquí a 2015, para aplicarlos a partir de 2016 como muy tarde.

La normativa prevé la posibilidad de poner en marcha proyectos pilotos en algunas regiones para acelerar su aplicación. En este caso, la directiva exige que se apliquen medias de protección más estrictas.

En el supuesto en el que los Estados compartan una región o subregión, la norma exige su cooperación para garantizar la coherencia en la aplicación de sus estrategias marinas.

Por otra parte, la nueva legislación será flexible con aquellos países que se vean incapaces de alcanzar sus objetivos ambientales y también prevé no obligar a los Estados miembros a poner en marcha todas las medidas contenidas en sus programas "cuando no exista un riesgo importante para el medio marino".