7 de marzo de 2015

Sonsoles Ónega aborda "el timo de la mujer trabajadora" en su última novela, 'Nosotras que lo quisimos todo'

Sonsoles Ónega aborda "el timo de la mujer trabajadora" en su última novela, 'Nosotras que lo quisimos todo'
PLANETA

MADRID, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -

La periodista Sonsoles Ónega aborda en su última novela, 'Nosotras que lo quisimos todo', el denominado 'timo de la mujer trabajadora' que, como explica la autora a Europa Press, "ha consistido y consiste en estar generando expectativas en la mujer profesional que no siempre se pueden cumplir".

La periodista afirma que, entre los motivos que le llevaron a escribir este libro, figura "el verse inmersa en el timo" y escuchar en su entorno esta frase, lo que le llevó a construir una ficción que también tiene "cierta profundidad" pues, como señala, las mujeres del siglo XXI "lo tienen todo, son la generación con más derechos y libertades de la historia" y, sin embargo, "no pueden llegar".

"La igualdad todavía no es real: no hay el 50 por ciento de mujeres en puestos de responsabilidad y eso ya nos está diciendo algo, y además existen barreras, a veces transparentes, que están impidiendo que la mujer pueda completar una carrera profesional sin límites si es lo que quiere", detalla.

Asimismo, reconoce que, al escribir esta novela, se ha visto "muchas veces identificada" con la protagonista, a la que pone "palabras a sentimientos y sensaciones" que ella misma sufre a diario, por lo que escribir este libro "ha sido terapeútico y balsámico" al descubrir que las cosas que pasan no le ocurren sólo a ella "y que una no es la peor madre del mundo porque trabaje muchas horas, ni la más torpe por no saber hacerlo todo".

En su novela, Ónega recurre al humor "con el fin de desdramatizar el drama" y "generar complicidad" entre mujeres y hombres ya que, como bromea, "está prescrita para todos los hombres". Precisamente, sobre la percepción masculina de su novela, señala que los hombres con los que hablado se sienten "identificados" con el protagonista masculino y que, tras esta lectura, "comprenden mejor a sus parejas". En este punto, Ónega lamenta "la existencia de papeles atribuidos que no se franquean" y considera que, "a veces, hay que parar a entenderse mutuamente".

"QUIERO EL 50% DE HOMBRES DIRIGIENDO HOGARES"

A su juicio, entre los motivos que dificultan el ascenso de la mujer en el trabajo, se encuentra el hecho de que continúe dirigiendo el hogar. "Quiero el 50 por ciento de hombres dirigiendo hogares", apela, ya que las mujeres se ocupan de cuestiones diversas como logística, estructura o el diseño de la educación de los hijos.

En este punto, hace un llamamiento para que las féminas no se vean tentadas de abandonar el mundo laboral y regresar al hogar porque "merece la pena estar" y recuerda que, "si no lo hacen las mujeres, no lo va a hacer nadie". "La realidad manda y, en el día a día, podemos aportar soluciones", asevera.

Ónega también subraya que "no es obligatorio" tener una carrera profesional pero que, la mujer que quiere hacerlo, "tiene que poder hacerlo en igualdad y sin llegar a la meta agotada, que es lo que está pasando", al tiempo que pide "mejorar la maquinaria de generar sentimientos de culpa y ser respetuoso con lo que cada uno hace".

Sobre la situación en España, cree que "no se puede tirar por tierra todo lo que se ha conseguido en materia legislativa" y reclama "más medidas prácticas como escuchar a las mujeres en los puestos de trabajo o buscar flexibilidad en los horarios sin que necesariamente lo diga una ley".

"Por ello hay que sentarse a hablar, sin prejuicios, y ver lo que una mujer que asume ser madre necesita. Para esto no hacen falta leyes, necesitamos que las empresas entiendan que retener el talento femenino merece la pena", prosigue.

Así, aunque cree que la crisis "ha rematado" muchas medidas, como la paralización de plazas de guardería o la supresión de ayudas, considera que "aún hay partido". Además, defiende la importancia de la presencia femenina en las empresas pues, como avalan numerosos estudios, aumenta la productividad y lamenta que los políticos concilien "poco" pues "a pesar de lo dicen, la realidad es que no está en sus medidas".

De cara al futuro, Ónega revela que no se define como una escritora pero que tiene en mente una novela de amor de posguerra "con una historia muy potente", en la que sería su quinta incursión literaria, tras 'Calle Habana', 'Donde Dios no estuvo' y 'Encuentro en Bonaval'.