19 de enero de 2021
2 de diciembre de 2020

Centros sanitarios de Jaén potencian el abandono del tabaco en embarazadas

JAÉN, 2 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Distrito Sanitario Jaén-Jaén Sur está potenciando en sus centros el abandono del tabaco en caso de mujeres embarazadas. Así, el Proceso de Atención al Embarazo, Parto y Puerperio contempla la intervención en todas las consultas de los profesionales implicados para ayudar a las gestantes y a sus parejas a dejar el consumo de tabaco.

Para ello, las mujeres pueden ser atendidas a través de consulta telefónica, para que no se tengan que desplazar hasta su centro y así evitar riesgos innecesarios por el covid-19, según ha informado este miércoles el Gobierno andaluz.

La consulta telefónica permite realizar la atención individualizada para deshabituación tabáquica con los profesionales del centro de salud: matronas, pediatras, médicos y enfermeros de familia y también pueden solicitar atención más especializada en las dos Unidades de Apoyo al Tratamiento del Tabaquismo en el Distrito Sanitario Jaén-Jaén Sur, con los psicólogos Francisco Javier González y María Dolores Martín.

Desde el Distrito Sanitario Jaén-Jaén Sur se ha subrayado la recomendación de que tanto el padre como la madre dejen el tabaco al menos tres meses antes del embarazo para proteger la formación de las células reproductivas (Asociación Española de Pediatría, 2015).

Junto a ello, ha señalado la evidencia sobre que el consumo de tabaco en los progenitores y la probabilidad de que los hijos sean fumadores. (Universidad de Columbia e Instituto Psiquiátrico del Estado de Nueva York, 2015). En el estudio los jóvenes adolescentes tenían tres veces más probabilidades de fumar si el padre tenía el hábito de fumar. Las hijas eran cuatro veces más propensas a fumar si la madre era fumadora.

Conocer al inicio del embarazo qué variables se asocian al consumo de tabaco resulta relevante, pues informa sobre el perfil de las mujeres que están en riesgo de fumar durante el embarazo, lo cual posibilita el ofrecerles ayuda de manera temprana. Además, permite conocer sobre qué factores hay que incidir en las intervenciones para conseguir un mayor abandono del tabaco.

El tabaquismo representa un importante problema de salud pública, pues se trata de la principal causa de morbilidad y mortalidad prematura evitable, ya que contribuye al desarrollo de numerosas enfermedades, como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), la enfermedad isquémica cardíaca o los accidentes cerebrovasculares.

Incluso, se ha llegado a establecer una relación causal entre fumar y el desarrollo de distintos tipos de cáncer como el de pulmón o el de cérvix. Además, en el caso de las mujeres, conlleva consecuencias adicionales, pudiendo afectar a nivel ginecológico y reproductivo.

ESPECIAL ATENCIÓN

El Plan Integral de Tabaquismo de Andalucía recoge el tabaquismo en el embarazo como una situación de especial atención, ya que fumar en este periodo aumenta las probabilidades de sufrir complicaciones en el embarazo, como partos prematuros, embarazos ectópicos y abortos espontáneos. También aumenta el riesgo de ingreso neonatal en UCI, muerte perinatal y síndrome de muerte súbita del lactante.

Por el contrario, dejar de fumar antes de o durante el embarazo temprano reduce dichos riesgos, pues se ha visto que en aquellas mujeres que abandonan el consumo en el primer trimestre disminuyen las complicaciones gestacionales y el peso del recién nacido es mayor. Por tanto, el consumo de tabaco es uno de los pocos factores evitables asociados a consecuencias adversas en el período perinatal.

Ha agregado que el consumo de tabaco y SARS-CoV-2 supone una asociación peligrosa porque fumar agrava las infecciones respiratorias con un mayor riesgo de hospitalización en UCI.

La Encuesta Andaluza de Salud (2017) recoge que el 27,9 por ciento de la población andaluza mayor de 16 años manifestó consumir tabaco a diario (hombres, un 31,4 por ciento y mujeres, un 24,6 por ciento. Por su parte, La Sociedad de Neumología y Cirugía Torácica en el año 2018 recoge en un estudio que el 30 por ciento de las mujeres fumadoras continúan fumando durante el embarazo.