26 de enero de 2021
1 de diciembre de 2020

Luz verde al plan estratégico para mejorar competitividad del sector agroalimentario, que prevé movilizar 1.700 millones

Luz verde al plan estratégico para mejorar competitividad del sector agroalimentario, que prevé movilizar 1.700 millones
Frutas y hortalizas producidas en Andalucía - JUNTA DE ANDALUCÍA

SEVILLA, 1 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Consejo de Gobierno de la Junta ha aprobado este martes el Plan estratégico para mejorar la competitividad del sector agrícola, ganadero, pesquero y agroindustrial y del desarrollo rural de Andalucía 2019-22, un documento que refleja el firme compromiso de la Junta con actividades esenciales para la economía y el empleo en la comunidad y que cuenta con una dotación que roza los 1.700 millones de euros para avanzar en sus 14 objetivos estratégicos.

El documento, presentado por la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible, pone los cimientos para profundizar en la modernización e innovación del sector agroalimentario, a través de retos colectivos perfectamente alineados con la Revolución Verde de Andalucía, los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Estrategia Europa 2020.

Según la Junta, este plan innovador y con un horizonte de cuatro años persigue mejorar el liderazgo del sector agroalimentario andaluz en los mercados nacionales e internacionales, avanzar en la innovación, dar nuevos pasos para promover la incorporación de la mujer y el relevo generacional, y mejorar las condiciones de vida de los habitantes del medio rural, en una comunidad donde el 66% de la población reside en municipios rurales.

Para alcanzar estos desafíos, el Gobierno andaluz plantea 14 objetivos estratégicos y nueve líneas estratégicas (mediante el desarrollo de 60 programas), que inciden como factor principal en la eliminación de trabas burocráticas para lograr que la administración sea un aliado de empresas y trabajadores en el desarrollo compartido de este plan que pone a las personas en el centro.

Según la Junta, todo ello permitirá que las personas que viven en las zonas rurales encuentren en este sector una actividad empresarial y laboral atractiva, si bien avanzando cada vez más hacia un modelo productivo más sostenible y que incorpore la investigación, la formación y la innovación como elementos diferenciadores. Este plan servirá de base para regular las nuevas órdenes de convocatorias del PDR, la medida 21 que la Consejería ha solicitado que se aplique también el próximo año y el Next Generation.

Para ello, el documento apuesta por redoblar los esfuerzos para mejorar la competitividad, con un refuerzo de la internacionalización y la sostenibilidad del sector, al tiempo que indica la recomendación de avanzar en aquellas cuestiones en las que aún queda camino por recorrer, como pueden ser la búsqueda de mayor valor añadido y nuevos mercados o la mejora de la resiliencia de las explotaciones, el desarrollo de modelos productivos más sostenibles y la incorporación de nuevas tecnologías.

Según subraya la Junta, se trata de un plan "innovador" en el que se proponen "metas claras" y medidas con indicadores "totalmente transparentes", que permitirán conocer los avances propuestos en la estrategia y que apunta a la participación como uno de sus pilares a fin de mantener el consenso alcanzado en su elaboración, donde ya contado con la participación de ayuntamientos, universidades, sindicatos, OPA y cooperativas y colegios profesionales.

OBJETIVOS ESTRATÉGICOS

En cuanto a los 14 objetivos estratégicos recogidos en el Plan para mejorar la competitividad del sector agrícola, ganadero, pesquero y agroindustrial y del desarrollo rural 2019-22 destacan la reducción del número de trámites administrativos y la eliminación de cargas para la ciudadanía, el incremento del número de jóvenes y mujeres a estas actividades o lograr la mejora de la imagen y la valoración de la profesión agrícola, ganadera y pesquera por la sociedad y la visualización del trabajo femenino.

Además, pretende mejorar el nivel formativo y las competencias empresariales de los agentes del sector agroalimentario, aumentar el número de empresas que realizan actividades de innovación, incrementar la producción bajo sistemas más sostenibles y el fomento de la economía circular o mejorar la utilización del agua, especialmente incrementando el uso de aguas regeneradas.

El documento señala también como fines a conseguir el incremento del uso de energías renovables en el sector primario y en la industria agroalimentaria, aumentar el valor añadido y el valor de la producción agroindustrial o el número de nuevas empresas exportadoras o mejorar las cuotas de las que ya exportan.

Por último, se marca objetivos estratégicos como aumentar el número y tamaño de las organizaciones de productores y la presencia de mujeres en las asambleas, en consejos rectores y órganos de decisión, aumentar la renta de los productores, incrementar la tasa de empleo en las zonas rurales (especialmente entre las mujeres) o incrementar el número de servicios que se ofrecen en el mundo rural y mantener aquellos que ya existen.