15 de noviembre de 2019
21 de octubre de 2019

Cómo convertir tu ahorro en una fuente de ingresos pasivos

Cómo convertir tu ahorro en una fuente de ingresos pasivos
Fotografía de Jonas Jacobsoson en UnsplashFOTOGRAFÍA DE JONAS JACOBSOSON EN UNSPLASH

El cambio de era que estamos experimentando trae consigo un nuevo paradigma económico. Estamos pasando de la Revolución Industrial a lo que se ha bautizado como la Revolución del Conocimiento y, como tan acertadamente decía Darwin, no sobreviven las especies más fuertes sino las que mejor se adaptan. Ha llegado la hora de aplicar esta tesis en el apartado financiero.

Con las tasas de natalidad en descenso y el incremento de la edad de jubilación, y también de la esperanza de vida, el Estado está encontrando problemas para garantizar a las nuevas generaciones una pensión de jubilación en el futuro. Esto quiere decir que, ante la incertidumbre, una de las cosas que podemos hacer es tener un plan B.

Una buena alternativa es la generación de un plan que incluya varias fuentes de ingresos pasivos con el fin de alcanzar la libertad financiera. Para llevarlo a cabo, es importante diferenciar entre ingreso activo e ingreso pasivo.

¿Qué son los ingresos activos y los pasivos?

Un ingreso activo es toda aquella cantidad de dinero que recibimos a cambio de nuestra participación y tiempo. Sería el caso de la nómina cuando trabajamos por cuenta ajena.

Por otra parte, un ingreso pasivo es aquella cantidad de dinero que percibimos de forma recurrente y automática, sin necesidad de nuestra participación plena. Es importante resaltar que no existe ningún ingreso cien por cien pasivo, sino que el esfuerzo y dedicación de tiempo se producen al inicio y, para que tenga una continuidad, es necesaria una labor de mantenimiento durante la vida del producto.

¿Cómo se crea un ingreso pasivo?

Tal y como ya hemos comentado, para generar una fuente de ingreso pasivo es necesario dedicar esfuerzo y tiempo en un momento inicial para materializar una idea que después nos proporcionará un flujo de dinero constante. Una vez lo consigamos, el tiempo y recursos que dedicaremos al mantenimiento de este ingreso será mínimo.

Generar fuentes de ingresos pasivos es una tarea que requiere esfuerzo y conocimiento, ya que una idea de este tipo necesita una investigación profunda y un plan estructural.

Lo ideal es comenzar por iniciativas que requieran dedicación pero apenas inversión económica. El objetivo, entonces, será monetizarlas. La recomendación general es no endeudarse para ponerlas en práctica, o hacerlo lo menos posible. Para ello, se puede seguir algunos de los métodos de ahorro, como el Kakebo.

Hay especialistas, como Sergio Fernández, autor del libro Libertad financiera, que motivan a sus lectores a monetizar sus hobbies. Y es que todos somos expertos en algo o tenemos conocimiento sobre algún tema.

Ejemplos de ingresos pasivos

1. La escritura, publicación y venta de un libro

Escribir un libro y publicarlo no es una tarea fácil. Para llevarlo a cabo es necesario dedicarle una gran cantidad de tiempo tiempo y esfuerzo. Pero, una vez publicado, generará una serie de ingresos por ventas a lo largo de los años en los que el escritor no tendrá que intervenir para nada. El libro se convierte así en una fuente de ingresos pasivos para su economía. Y, además, puede suponer un salto en su carrera profesional.

Los libros autopublicados en plataformas como Amazon generan ingresos pasivos mensuales, ya que la plataforma transfiere a sus autores un porcentaje por sus ventas.

2. Infoproductos

Cualquier contenido que distribuyas y vendas a través de una plataforma digital se considera un infoproducto. Sería el caso del ejemplo anterior pero, en lugar de un libro en papel, ese mismo libro en formato ebook o audiolibro.

Una de las formas que está en pleno auge son los videocursos. Se trata de crear contenido de formación a través de vídeos y otros documentos audiovisuales. Esta alternativa deja unos márgenes mayores, pero el trabajo de distribución recae sobre el autor, a no ser que cuente con una plataforma, que probablemente se llevará una comisión específica.

3. Los dividendos

Si te conviertes en socio de una empresa en la que previamente has comprado acciones, tienes derecho a percibir el pago de sus dividendos en momentos determinados del año.

Fotografía de Jonas Jacobsoson en Unsplash

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