22 de octubre de 2019
3 de septiembre de 2019

Cómo llevar el control horario de tus empleados

Cómo llevar el control horario de tus empleados
ESTAR DONDE ESTESESTAR DONDE ESTES

El pasado 12 de mayo entró en vigor la obligación de registrar el horario diario de los empleados en todas las empresas de España. Este cambio normativo ha provocado un auténtico caos, especialmente en las pequeñas empresas, que se exponen a sanciones leves en caso de no tomar las medidas adecuadas para su correcto registro.

Pero, ¿cómo poner en práctica este control horario? Os dejamos algunas alternativas para que la transición a este cambio legal sea lo más sencilla posible.

El control manual de toda la vida

Rudimentario, pero eficaz. El control manual ha sido tradicionalmente el método utilizado por muchas empresas para registrar la jornada laboral de sus empleados. Una hoja de cálculo y un bolígrafo son suficientes para llevarlo a cabo. Desde luego, no hay nada más sencillo y barato para cumplir con este requisito legal.

Sin embargo, el mayor problema de esta fórmula es, precisamente, la ausencia total de un mecanismo digital y automático. Esto puede inducir a errores humanos, ya sean intencionados o no, lo que restaría eficacia al objetivo real del registro.

Es una buena alternativa para empresas que tienen un horario fijo de trabajo (por ejemplo, de 9:00 a 14:00 horas y de 16:00 a 19:00 horas). De hecho, ni siquiera sería necesario que los empleados firmasen todos los días, sino una vez a la semana o al mes con todas las horas incurridas por ellos.

Aplicaciones móviles

Existen aplicaciones móviles específicas que nos permiten llevar este registro horario de una forma bastante precisa. Su funcionamiento no puede ser más sencillo: el empleado instala la aplicación en su móvil y registra sus horarios de entrada y salida. Algunas de ellas, incluso, cuentan con geolocalización, para poder fichar desde diferentes lugares y con la posibilidad de extraer informes útiles para la dirección de la compañía sobre las estadísticas horarias de sus empleados.

Entre sus ventajas destaca su sencillez, ya que tan solo es necesario disponer de un dispositivo con la app instalada, y su gran potencia, pues permite el fichaje no solo de empleados que trabajan en un lugar de trabajo concreto, sino también de aquellos que trabajan fuera de la oficina.

Su principal desventaja es su coste, pues son soluciones generalmente más caras que el resto. Entre las aplicaciones más populares, destacan Bixpe Control Horario (para Android e iOS, con un precio de 2 € por empleado y mes en su modalidad Premium), Control Laboral (Android e iOS, con un precio que depende del número de empleados pero que puede llegar a 69€ al mes) y TimeCamp (Android e iOS, con un precio de entre 5,25 y 7,50 € por empleado y mes), entre muchas otras.

Soluciones biométricas o de proximidad

Si de lo que se trata es de llevar el control horario de la forma más exhaustiva y segura posible, nada mejor que la instalación de soluciones biométricas o de proximidad. Se trata de un hardware, un lector de huellas dactilares u oculares, mediante el cual el trabajador puede registrar sus horarios de entradas y de salidas, así como sus pausas.

El procedimiento es el más sencillo de todos. Al aproximar la huella dactilar o tu pupila, la entrada o salida queda registrada. Es un sistema muy seguro (tu huella es solo tuya, y nadie te la puede quitar) y garantiza que no haya quien fiche por ti.

Su mayor inconveniente es, de nuevo, el coste de implementación en una empresa. Para muchas pymes es un sistema inviable, ya que su coste se puede disparar hasta los 1000 €, aunque se puede amortizar a medida que crece el número de empleados. Además, no permite realizar un seguimiento adecuado de quienes teletrabajan o quienes están desplazados o en movilidad.

Cualquiera de estos sistemas, o una combinación de ellos, son válidos para cumplir con esta nueva normativa. Lo importante es que el horario de los trabajadores se ajuste de la forma más precisa posible a la realidad; de lo contrario, el sistema no servirá para su objetivo y, además, podemos exponernos a sanciones por parte de la administración de hasta 6.000 € .