4 de abril de 2020
5 de julio de 2018

El Bellas Arte restaura una obra de Darío Urzay de 2001 para recuperar su "intensidad cromática y energía expresiva"

La obra pertenece a la serie 'Pintura negativas' encargada por la pinacoteca al artista bilbaíno para la muestra 'Gaur, Hemen, Orain'

El Bellas Arte restaura una obra de Darío Urzay de 2001 para recuperar su "intensidad cromática y energía expresiva"
MUSEO BELLAS ARTES

BILBAO, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -

El Museo de Bellas Artes de Bilbao ha restaurado la obra 'El vientre del observador' (Umbral de atención), del artista Darío Urzay (Bilbao, 1958), para "recuperar la intensidad cromática y la energía expresiva de cada una de las imágenes que han sido objeto de intervención".

La pinacoteca ha aprovechado la rehabilitación para llevar a cabo una nueva puesta en escena para el conjunto, realizado por el creador bilbaíno para el museo en 2001, y al que ha cambiado "la forma de estar" de las piezas para modificar su relación con el observador.

La obra pertenece a la serie 'Pinturas negativas' y forma parte del encargo que el propio museo hizo hace 17 años a Darío Urzay (Bilbao, 1958) con ocasión de la exposición Gaur, Hemen, Orain, dedicada al arte vasco contemporáneo.

En una nota, el museo bilbaíno ha calificado el conjunto como "una obra de síntesis, quizá la mejor de sus "pinturas negativas". Tras más de quince años de exhibición, la pieza presentaba "significativas alteraciones". Después de un exhaustivo estudio, en el que ha estado comprometido el propio artista, se ha llevado a cabo un nuevo montaje museográfico, "reeditando y limitando a ocho el número de piezas, y disponiendo las cuatro grandes pinturas en cajas de luz retroiluminadas y un nuevo montaje mural".

La obra original, que fue proyectada por Urzay para un lugar específico del museo, el pasillo del edificio moderno que da a la cristalera que asoma a la Plaza del Monumento a Arriaga, fue concebida en dos partes relacionadas entre sí, donde lo importante no es cada pieza independiente, sino la unidad del conjunto que parte de la "creación madre" formada por los cuadros pequeños del conjunto.

Los cinco paneles pequeños (150 x 122 cm) de 'Umbral de atención', realizados en óleo, resina y papel fotográfico sobre madera, fueron el punto de partida para los trabajos de mayor tamaño (280 x 235 cm), denominados Afterimages, al ser presentados por el artista como su imagen negativa o reverso.

Urzay los fotografió y digitalizó y llevó a cabo su impresión en material traslúcido, encajados entre dos láminas de vidrio montadas en marcos de hierro y que dieron lugar a 'Afterimages'.

Mediante ese montaje, la obra final resume buena parte de los intereses del artista, como son "la hibridación de técnicas y medios artísticos (pintura, fotografía o creación digital); la combinación de lo abstracto y su correspondencia con lo real, a través de imágenes agigantadas que parten de estructuras biológicas; la provocación de una contemplación doble que completa la pieza en la mirada del espectador; o el uso del rojo -y su contrario, el verde- como metáfora de la vida".

Durante la presentación de la obra rehabilitada, operación que ha sido patrocinada por Iberdrola, y que ha tenido lugar este jueves en la pinacoteca, Urzay ha asegurado que la nueva presentación ofrece otra "forma de estar" de las piezas y otra relación con el observador, pero "la obra es la misma".

NUEVA ILUMINACIÓN

La intervención ha consistido en la nueva producción de cuatro elementos del conjunto correspondiente a 'Afterimages', que junto con 'Umbral de atención' conforman la obra. La actuación ha consistido en reducir asimismo el número de elementos de cada una de las partes, de cinco a cuatro.

El proceso se ha desarrollado en colaboración con Darío Urzay y los Estudios Durero. Partiendo de las imágenes originales se ha realizado una impresión UV sobre textil específico y cada uno de los cuatro textiles se ha colocado en su correspondiente panel de aluminio preparado con líneas de iluminación led para retroiluminar las imágenes y conseguir, mediante la transmisión de la luz, el efecto traslúcido buscado por el artista.

La colaboración entre Iberdrola y el museo apoya tres líneas de actuación: el programa de Conservación y Restauración; la beca Iberdrola-Museo para el fomento de la formación e investigación; y las actividades didácticas dirigidas a dar a conocer la colección del museo a públicos con necesidades especiales por discapacidad visual o cognitiva y programas de inserción social.

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