25 de enero de 2020
  • Viernes, 24 de Enero
  • 1 de noviembre de 2009

    Casi 2.000 personas visitan el nuevo cementerio de Arrigorriaga que también será un parque público

    BILBAO, 1 Nov. (EUROPA PRESS) -

    Casi dos mil personas visitaron hoy el nuevo cementerio municipal de Arrigorriaga, superando las previsiones de visitas realizadas por el Ayuntamiento para una instalación que también tendrá uso como parque público.

    Según informó el Consistorio en un comunicado, el cementerio está preparado para dar cabida a quienes profesen cualquier tipo de creencia religiosa.

    Entre los asistentes se repitieron las muestras de sorpresa por la originalidad de las instalaciones y por su belleza, ya que este cementerio de Landaederraga es "único Europa por su concepción urbanística y su diseño, que no deja a la vista ningún motivo funerario".

    De igual forma, la disposición del mismo en lo que respecta a los enterramientos no da lugar a ningún tipo de distinciones de religión o clase social.

    Además, tendrá "un servicio igualitario" porque el Ayuntamiento será el encargado de sufragar los gastos de los enterramientos y el mantenimiento de las lápidas, así como de gestionar el alquiler de los nichos de este nuevo cementerio de Landaederraga, cuya superficie es de casi tres hectáreas y su presupuesto ha alcanzado casi los tres millones de euros.

    SIN DECORACIÓN

    De igual forma, para transmitir una percepción de unidad, no se permitirá decorar los frontales de las tumbas y de los nichos con otros elementos que no sean las placas ofrecidas por el Ayuntamiento. Para posibilitar que el nuevo cementerio cumpla también la función de parque, sobre las lápidas se está habilitando un terreno con césped.

    La nueva necrópolis de Landaederraga tiene dos zonas diferenciadas, la de los enterramientos o tumbas por un lado y la de los nichos por otro.

    El primer sector alberga más de 160 espacios preparados bajo tierra, donde los restos permanecerán por un espacio máximo de cinco años. El segundo, el de los nichos, está destinado a alojar los restos una vez expirado el período de estancia en las tumbas.

    Llegado ese momento, el Ayuntamiento ofrecerá dos posibilidades a los titulares de los enterramientos: la incineración o trasladar los restos a alguno de los cerca de mil nichos con que cuentan las nuevas instalaciones. Esta zona está protegida por una serie de cristaleras que tienen la característica de que los colores van variando en función de la intensidad e inclinación de la luz.

    El Ayuntamiento ha previsto un periodo de 75 años para la concesión de los nichos, en régimen de alquiler. Para quienes opten por la incineración y deseen que las cenizas permanezcan en el cementerio, las nuevas instalaciones disponen de una zona específica, próxima a una escultura del artista bilbaíno Vicente Larrea, autor, también, de las barandillas que rodean el perímetro de este sector.

    El traslado a las nuevas instalaciones de los restos que están enterrados en el viejo cementerio de Santo Cristo se llevarán a cabo de forma paulatina, una vez que el Ayuntamiento vaya acordando con cada uno de los propietarios la mejor ubicación.

    La voluntad de los gestores municipales rd mantener negociaciones individualizadas con cada propietario para lo que procederá a convocarles, de uno en uno, al objeto de buscar las mejores soluciones en función de las posibilidades y de las voluntades que se tengan al respecto.