22 de septiembre de 2020
18 de diciembre de 2009

La confianza de los consumidores vascos experimenta una fuerte recuperación en el último trimestre del año

Todos los índices mejoran y especialmente el de expectativas del paro (+38), el menos negativo de los dos últimos años

BILBAO, 18 Dic. (EUROPA PRESS) -

La confianza de los consumidores vascos correspondiente al cuarto trimestre del año muestra una mejora apreciable (93), llegando a superar al índice europeo (85) y español (79). Esta recuperación -de 21 puntos sobre el trimestre anterior-, en la confianza de los hogares vascos, se debe a la positiva evolución de los cuatro índices que la integran, según recoge un estudio realizado por la Federación de Cajas de Ahorros Vasco-Navarras.

Esta recuperación no tiene reflejo equivalente en las expectativas de demanda, que siguen estancadas en los niveles de los últimos seis trimestres. En el mismo sentido, las previsiones de grandes inversiones siguen estancadas, salvo en el caso de vehículos, donde las ayudas públicas están mostrando efectividad.

Los consumidores vascos entienden que el proceso de deterioro del escenario económico se ha detenido, aunque estiman que la situación económica seguirá siendo difícil.

Las expectativas de los consumidores vascos avanzan una tendencia hacia la estabilización de la economía y del desempleo, tras la fuerte recesión de los últimos trimestres. Así, la mejora de la confianza del consumidor se debe en buena medida a la registrada con respecto de la situación económica general (+25 en el valor del índice) y del paro (+38).

ECONOMÍA EN EL HOGAR

Además, los consumidores vascos mantienen una mejor expectativa con respecto de la situación económica de su hogar y ahorro y mejoran sensiblemente la valoración (+8, +14) con respecto a los trimestres precedentes.

En concreto, la proporción de hogares que opinan que la situación económica general seguirá empeorando ha pasado en un año del 82 por ciento hasta el 37 por ciento, y la de los que creen que incluso puede mejorar aumenta hasta el 19 por ciento, frente al 2 por ciento de hace doce meses. De esta forma, este índice obtiene su mejor valor de los últimos siete trimestres (88).

De la misma forma, el índice de la expectativa del paro (81) obtiene el mejor resultado de los últimos siete trimestres. Esta mejoría se debe a la importante reducción del porcentaje de hogares que considera que se ha frenado la etapa de intenso crecimiento del desempleo.

Las expectativas de los consumidores vascos están alineadas con las últimas previsiones económicas de la OCDE, que reflejan una crecimiento de la economía de EE.UU en 2010 (2,5%) y en menor medida en la zona euro (0,9%), destacando la recuperación en Francia (1,4%) y Alemania (1,4%), no así en España (-0,3%).

PREVISIONES OFICIALES

Las previsiones oficiales para el País Vasco se estiman un crecimiento del 0,1 por ciento para el próximo año, con una evolución negativa de la demanda interior (-0,5%), derivada de la contracción del consumo privado (-1,2%).

Como indicador de las dificultades de la situación económica y su efecto en el empleo la cifra de paro registrado, que asciende a 127.454 personas (en noviembre), con un incremento del 35 por ciento durante los últimos doce meses.

La evolución de los precios presenta una tasa ligeramente negativa de variación interanual del IPC, coincidente con la atonía de la demanda. Esta evolución de los precios sigue sin incentivar el consumo de los hogares. Así, las ventas de las grandes superficies (noviembre) y del comercio minorista (III trimestre) en el País Vasco mantienen una evolución interanual negativa (-1,5% y -5,3%, respectivamente).

La matriculación de vehículos (enero-noviembre) en el País Vasco alcanza en el conjunto del año los índices del año precedente, derivada del dinamismo de las compras durante los últimos meses, impulsado por las ayudas públicas.

VIVIENDA

Por su parte, el mercado de la vivienda ha reflejado la importante contracción económica registrada. El recorte (enero-septiembre) en los precios es del 8 por ciento y, paralelamente, las hipotecas constituidas sobre viviendas en el mismo período también se han contraído un 17 por ciento en número de operaciones y un 26 por ciento en el capital garantizado. No obstante, ambos indicadores han comenzado paulatinamente a mejorar.

El significativo incremento de la confianza de los consumidores vascos no tiene reflejo equivalente en las expectativas de demanda, que siguen estancadas en los niveles de los últimos seis trimestres.

En el mismo sentido, las previsiones de grandes inversiones siguen estancadas, salvo en el caso de vehículos, donde las ayudas públicas están mostrando efectividad. Los consumidores vascos entienden que el proceso de deterioro del escenario económico se ha detenido, aunque estiman que la situación económica seguirá siendo difícil.