22 de enero de 2020
  • Martes, 21 de Enero
  • 9 de diciembre de 2019

    Euskadi pide "pisar el acelerador de transición ecológica" porque el tiempo se agota

    Arriola destaca el papel "crucial" de regiones, comunidades autónomas y gobiernos subnacionales y dice que Euskadi quiere ser "protagonista"

    Euskadi pide "pisar el acelerador de transición ecológica" porque el tiempo se agota
    El consejero Iñaki Arriola inaugura una jornada en la COP25 - GOBIERNO VASCO

    BILBAO, 9 Dic. (EUROPA PRESS) -

    El consejero de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda del Gobierno Vasco, Iñaki Arriola, ha advertido de que "el tiempo se agota" y hay que "pisar el acelerador" en todos los campos de la transición ecológica, un desafío que, según ha apuntado, implica movilizar una "ingente" cantidad de recursos.

    Arriola ha realizado estas manifestaciones en la apertura de la jornada "Financiación de la acción climática. La responsabilidad de las regiones y el sector privado", en el marco de la cumbre COP25 que se celebra en Madrid.

    En su discurso, el consejero ha hecho alusión a la importancia que tiene la financiación en el proceso de cambio económico y ecológico de cara a atenuar "la situación de emergencia climática a la que se enfrenta el planeta".

    Arriola ha subrayado que es "fundamental" tener un "diagnóstico y unos objetivos claros y commpartidos", pero considera "vital" disponer también de los recursos necesarios que "hagan factible" su cumplimiento en los plazos establecidos, ya que la transición ecológica que demandan todos los indicadores medioambientales y los "sectores más lúcidos de la sociedad" implican "una transformación completa del modelo económico y social".

    "Y esa transformación tiene que ser lo más justa y equilibrada posible. El tópico de que detrás de una gran crisis se abre una gran oportunidad se cumple en la emergencia que nos ocupa. Pero no sería aceptable una transición ecológica que ahonde las desigualdades entre los que tienen más y los que menos tienen, o que cargue los mayores sacrificios en las espaldas de quienes apenas se están asomando al umbral del bienestar", ha agregado.

    Asimismo, ha destacado que los grandes compromisos en la respuesta al cambio climático corresponde adoptarlos a los Estados, a los organismos internacionales y a la sociedad civil organizada, en cumbres como la que se celebra estos días en Madrid. Sin embargo, ha subrayado que el papel de las regiones, comunidades autónomas y gobiernos subnacionales resulta "crucial" a la hora de llevar a cabo las políticas y medidas acordadas en ellas.

    "Es en este ámbito regional y local donde se crean los espacios, las condiciones y las herramientas para que el resto de actores involucrados puedan avanzar y transformar su actividad hacia la descarbonización de la economía. De ahí la trascendencia de acertar a la hora de trasladar los objetivos y estrategias globales al escenario local, donde se plasman en trasformaciones concretas, y de acompañarlos de los recursos financieros adecuados: tanto públicos como privados, y mejor si son resultado de la colaboración público-privada", ha añadido.

    EUSKADI, "PROTAGONISTA EN LAS SOLUCIONES"

    Arriola ha destacado que Euskadi es una parte "muy pequeña de un problema enorme" pero que quiere ser también "protagonista en las soluciones, aprendiendo y aportando en este proceso de transición a una sociedad descarbonizada".

    El consejero vasco ha manifestado que, si se tiene clara la "urgencia de actuar", las soluciones técnicas surgirán "a lo largo del camino". "La clave reside en cómo movilizar las voluntades y los recursos suficientes para poner en marcha todas las acciones necesarias", ha apuntado.

    Arriola ha expuesto dos ejemplos de iniciativas puestas en marcha por el Gobierno Vasco para movilizar y dirigir financiación hacia la acción climática.

    El consejero ha señalado que en los dos últimos años han realizado sendas emisiones de Bonos Sostenibles por importe de 1.100 millones para proyectos de carácter social o medioambiental vinculados a la Agenda 2030, lo que representa una décima parte del Presupuesto anual.

    Asimismo, ha explicado que, tras declarar en julio pasado la Emergencia Climática en Euskadi para alcanzar la neutralidad "a más tardar en 2050, se ha impulsado el proyecto Urban Klima 2050, "la iniciativa más importante y ambiciosa de acción climática para los próximos años en la Comunidad Autónoma".

    Según ha subrayado, lo destacable no es su presupuesto -20 millones de euros- sino que se trata de un proyecto LIFE de la Comisión Europea que lidera el Departamento de Medio Ambiente, y que involucra a más de 20 entidades vascas en actuaciones de adaptación del territorio a los efectos del cambio climático.

    Arriola ha indicado que hace ya tiempo que en Euskadi se emprendió el camino hacia la sostenibilidad con la adopción de la Agenda Basque Country 2030, la Estrategia de Cambio Climático-Klima 2050, la Estrategia de Economía Circular, la Ley de Sostenibilidad Energética o la futura Ley de Cambio Climático.

    No obstante, ha afirmado que son conscientes de que "el tiempo se agota" y que es, a partir de ahora", cuando "se hace necesario pisar el acelerador en todos los campos de la transición ecológica de nuestra economía y nuestro modo vida".

    Según ha apuntado, ese desafío implica movilizar una "ingente" cantidad de recursos de administraciones públicas, entidades financieras, empresas y ciudadanía, en unos sectores muy concretos y con una finalidad muy determinada, que es la lucha contra el cambio climático, la mitigación de emisiones y la adaptación de los territorios a sus efectos.

    Arriola ha recordado que el marco estratégico de transición diseñado por el Gobierno de España plantea movilizar en la próxima década 200.000 millones de inversión privada, pública y público-privada.

    Según ha apuntado, la nueva presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von der Leyen, anunció la semana pasada en la COP25, que el próximo mes de marzo presentará una directiva europea para hacer "irreversible" la neutralidad climática en la UE, acompañada de un plan de inversiones sustentado en la investigación, la innovación y las nuevas tecnologías. Un plan que podría alcanzar el billón de euros en los próximos diez años.

    Arriola ha manifestado que la emergencia climática obliga a cambiar "de dirección en marcha" y a modificar simultáneamente las pautas culturales y de consumo.

    En este sentido, ha señalado que el "reto es mayúsculo" porque hay que movilizar un "volumen impresionante de recurso", hay que acertar al elegir los proyectos correctos en los sectores estratégicos; hay que coordinar "con eficacia" su gestión y ejecución; y hay que "distribuir equitativamente" los esfuerzos y los beneficios para que no haya países, sectores o personas "que se vean excluidos de la transformación y adaptación ecológica".

    "Casi da vértigo imaginar el trabajo pendiente, sin embargo, no tenemos otra opción. El plan B no existe, no hay alternativa", ha indicado Arriola, que ha expresado su deseo de que esta cumbre surjan iniciativas, ideas y enfoques que "ayuden a afrontar el enorme desafío de descarbonizar nuestras vidas y dejar un planeta vivible para las futuras generaciones".