24 de noviembre de 2020
5 de febrero de 2020

Un extrabajador de Iruña-Veleia dice que la forma en que se realizaban los hallazgos era "extraordinariamente anómala"

Un historiador afirma que durante los 5 años que trabajó en el yacimiento no descubrió ningún grafito excepcional

VITORIA, 5 Feb. (EUROPA PRESS) -

El historiador Miguel Ángel Berjón, que trabajó a las órdenes de Eliseo Gil entre 2002 y 2007, ha afirmado este miércoles, en el juicio por la supuesta estafa arqueológica de Iruña-Veleia, que durante el tiempo que trabajó en este yacimiento no desenterró ninguna pieza que pudiera considerarse excepcional, y ha subrayado que resulta "extraordinariamente anómalo" que las inscripciones, supuestamente extraordinarias, halladas sobre los materiales desenterrados, solo fueran identificadas mucho después de la extracción, durante el proceso de lavado.

Berjón ha sido el primero de los testigos que han declarado este miércoles en la tercera sesión de la vista oral por el 'caso Iruña-Veleia', que sigue desarrollándose en estos momentos y en el que se enjuicia la presunta falsificación de 476 piezas de entre los siglos III y VI desenterradas entre 2005 y 2006 en el yacimiento tardorromano de Iruña-Veleia (Álava).

En su declaración ante el Juzgado de lo Penal número 1 de Vitoria, Berjón ha asegurado que el nivel de "minuciosidad" con el que se realizaban las excavaciones en el yacimiento arqueológico era "muy alto".

Además, ha afirmado que durante el tiempo en el que trabajó en dicho proyecto no dudó "en ningún momento" de la veracidad de los hallazgos que allí se realizaron, pese a que resultaban revolucionarios para la historia sobre el origen del euskera o sobre la presencia del cristianismo en la Península Ibérica. Esta percepción, según ha dicho, solo cambio cuando, después de haber renunciado a seguir en la excavación, empezaron a surgir voces e informes de expertos que cuestionaban la autenticidad de los grafitos.

"TRAZABILIDAD NO ACREDITADA"

"Dentro del yacimiento nunca cuestionamos la veracidad de los grafitos, sino el método empleado, que no acreditaba la trazabilidad", ha manifestado Berjón, en referencia a los procedimientos seguidos para acreditar la procedencia de los hallazgos realizados.

En este sentido, ha explicado que ya durante el tiempo que permaneció a las órdenes de Gil, le resultaba "extraordinariamente anómalo" que prácticamente la totalidad de las inscripciones supuestamente extraordinarias, halladas sobre los materiales desenterrados, solo fueran identificadas mucho después de la extracción, durante el proceso de lavado de los mismos, un trabajo que corría a cargo de Ainhoa Gil, hermana del principal acusado en este caso.

(Habrá ampliación)