20 de octubre de 2020
17 de enero de 2020

Instituciones vascas y comunidades islámicas, comprometidos con una convivencia integradora

Instituciones vascas y comunidades islámicas, comprometidos con una convivencia integradora
Instituciones vascas y comunidades islámicas asumen un compromiso compartido en favor de una convivencia "integradora". - GV

Presentan a 39 imanes un manifiesto en favor de una "ética prepolítica y prerreligiosa de respeto a la dignidad humana"

VITORIA, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha presentado este viernes a 39 imanes de mezquitas de Euskadi el 'Manifiesto por la Convivencia', un documento en el que las instituciones vascas y representantes de diversas comunidades islámicas recogen un compromiso compartido en materia de derechos humanos, pluralismo, igualdad y convivencia "integrada e integradora".

El texto ha sido elaborado por la comisión asesora Ados, un organismo integrado por representantes de las instituciones vascas y de las comunidades islámicas de Euskadi, que tiene el objetivo de trabajar en favor de "un islam vasco, tolerante, abierto y opuesto a cualquier legitimación del terrorismo de pretexto religioso".

La comisión ha presentado este viernes el 'Manifiesto por la Convivencia' a un grupo de 39 imanes de mezquitas del País Vasco, en un encuentro celebrado en Vitoria-Gasteiz y que ha estado presidido por el lehendakari.

Este documento, al que la comisión Ados ha invitado a sumarse a todas las entidades y ciudadanos que lo deseen, constata que en la sociedad vasca "confluyen cada vez más identidades y espacios de relación entre personas de culturas, religiones y convicciones plurales".

El documento señala que "todas las sociedades desarrolladas son diversas", y que la pluralidad "es sinónimo de libertad y de progreso", de forma que "los países más prósperos son aquellos que han demostrado una mayor capacidad de armonizar su diversidad".

"PRINCIPIOS UNIVERSALES"

Los autores del texto constatan que una convivencia plural e inclusiva "necesita asentarse en la solidez de principios éticos universales y en los valores democráticos". No obstante, reconocen que promover y sostener una convivencia integrada e integradora "no resulta fácil", si bien "es indispensable para promover el bien común".

Al margen de este análisis de contexto, el manifiesto recoge una serie de compromisos destinados a "defender e impulsar una cultura de
convivencia, basada en la ética prepolítica y prerreligiosa de respeto a la dignidad humana".

El primero de estos compromisos se refiere a los derechos humanos, a la cultura de paz y al respeto a la persona. Estos valores implican "el rechazo, condena y oposición absoluta hacia cualquier forma de terrorismo, violencia o vulneración de derechos humanos que pretenda justificarse en la religión o en cualquier otro pretexto, ya sea de carácter político, social, nacional o cultural".

CONTRA LA XENOFOBIA

El documento incluye un compromiso con "el pluralismo y la diversidad", que conlleva "el rechazo, condena y oposición absoluta
ante cualquier expresión de xenofobia, racismo, islamofobia, así como frente a los discursos que arrojan etiquetas descalificatorias sobre grupos de personas en función de su origen, raza, color o creencias".

También se establece un compromiso con la igualdad de género, que es incompatible con "cualquier forma de discriminación por motivos de género y, de manera particular, de cualquier forma de violencia, agresión o abuso sexual hacia las mujeres".

Por otra parte, se contempla un compromiso con la solidaridad, que se traduce en una "determinación compartida" frente a las desigualdades, así como en un apoyo "firme" al desarrollo de políticas universales de prestaciones sociales, educación o sanidad,
"orientadas a la integración, la cohesión y la justicia", con el fin de hacer posible "una sociedad inclusiva y eficiente en la pluralidad".

PUNTOS DE UNIÓN

El manifiesto contiene un compromiso con la convivencia social, que implica "la defensa recíproca entre miembros de una misma comunidad ciudadana, respetando sus diferencias y priorizando los puntos de unión", así como "la búsqueda de consensos amplios y profundos, desde el ámbito familiar y vecinal al conjunto de la sociedad vasca".

El documento presentado este viernes por el lehendakari recoge un apartado de conclusiones, en el que se asume la necesidad de "poner en común un sentido de pertenencia comunitario, un nosotros y nosotras" en torno a los valores democráticos anteriormente expuestos.

Además, el texto subraya la "importancia extraordinaria" de la educación para afrontar estos objetivos, por lo que considera "imprescindible" ofrecer herramientas de pedagogía, experiencia y vivencia personal "que permitan interiorizar la profundidad" de los
compromisos recogidos en el manifiesto.

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