4 de agosto de 2020
11 de septiembre de 2009

La plantilla de Secor no volverá a trabajar hasta que se subsanen los "fallos de seguridad" que provocaron el accidente

CC.OO. censura que "ni Osalan ni Inspección de Trabajo han hecho bien su labor" en esta empresa, que sufrió otros dos casos "muy graves"

BILBAO, 11 Sep. (EUROPA PRESS) -

La plantilla de la empresa Secor, donde el pasado miércoles falleció un trabajador de 36 años, acordaron hoy no volver a trabajar hasta que se subsanen "los fallos de seguridad" que provocaron el accidente, según informó hoy CC.OO..

En un comunicado, el sindicato explicó que los ocho trabajadores celebraron este mediodía una asamblea en la que decidieron no regresar a sus puestos este próximo lunes, tal y como les había indicado la empresa, y posponer su vuelta hasta que se resuelvan los "graves fallos" de seguridad que "vienen provocando esta sangría de accidentes".

CC.OO. emplazó a la Inspección de Trabajo a que "actúe con celeridad" y no permita que el taller ubicado en Abadiño vuelva a la actividad hasta que "no se hayan evaluado y corregido la falta de medidas de prevención".

El responsable comarcal en Durango, José Petite, criticó también la actitud de numerosas empresas con respecto a la integración de la prevención "en su día a día". En ese sentido, aseguró que "se ha notado una disminución de las inversiones en seguridad con la excusa de la crisis" y afirmó que "lo único en lo que no se debe ahorrar es, precisamente, en medidas que eviten accidentes totalmente evitables" como el del miércoles.

El portavoz de CC.OO. quiso "tender la mano" al resto de centrales para superar la división existente entre los sindicatos vascos y "comenzar de esa forma a denunciar conjuntamente los accidentes laborales". "Por nosotros no va a quedar trabajo que hacer en ese sentido, tenemos plena disponibilidad a ir juntos en esta materia, pero para que eso ocurra falta que otros abandonen la batalla intersindical en la que se han metido", advirtió.

REITERACIÓN DE ACCIDENTES

Un centenar de delegados de Comisiones Obreras se manifestaron por espacio de media hora en el polígono industrial de Matiena para protestar por el último accidente laboral mortal, registrado al resultar el trabajador "atrapado en un tren de bobinado que carecía de sistemas de parada automática para casos de emergencia".

José Petite denunció que la empresa donde tuvo lugar el accidente "había sido previamente escenario de otros dos accidentes de carácter muy grave", y exigió a las Administraciones con competencias en materia de seguridad y salud laboral que "dediquen los esfuerzos y recursos que sean precisos para acabar con esta lacra".

"A todas luces, ni Osalan ni la Inspección de Trabajo han hecho bien su labor en este caso, ya que la falta de medidas de prevención era palpable a tenor de la reiteración en los siniestros", afirmó, explicando que el propio trabajador fallecido había estado de baja durante un mes en junio debido a "uno de los muchos" siniestros que "vienen ocurriendo" en esta planta.