2 de marzo de 2021
16 de octubre de 2014

La Policía local de Mungia imputa a un varón un delito de sustracción y falsificación de un carné de conducir de Bélgica

BILBAO, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -

La policía local de Mungia ha imputado a un varón, de 31 años de edad, un presunto delito de sustracción y falsificación de un permiso de conducción de Bélgica, además de amenazas a los agentes que intervinieron en la operación, según ha informado la Guardia Urbana en un comunicado.

La coordinación que la Policía Local mungiarra ha mantenido primero con el Consulado de Bélgica en Bilbao y después con la Embajada belga en Madrid ha sido, según ha destacado, "clave" para el esclarecimiento de los hechos, ya que se ha podido determinar que el permiso de conducción podría pertenecer a una serie de permisos en blanco sustraídos en 2004 en la localidad de Asse, a escasos doce kilómetros de Bruselas, y por cuya causa la Fiscalía belga mantiene abierta la instrucción del caso. Posteriormente, el original en blanco fue falsificado con gran calidad y presuntamente vendido ilícitamente en el mercado negro.

Los hechos se remontan al pasado 29 de septiembre, cuando agentes de la Policía Local de Mungia acudieron a un incendio en la calle Larreta Bidea del municipio. Una vez extinguido, los policías, dentro de las funciones rutinarias de vigilancia del tráfico, comprobaron que, en las inmediaciones, circulaba un vehículo en cuyo conductor recaía la sospecha de conducir con un permiso caducado.

Tras darle el alto y realizar las comprobaciones oportunas, verificaron que el permiso exhibido era de origen belga. Si bien en un principio aparentaba ser verdadero, como se encontraba caducado, los agentes procedieron a su ocupación. Posteriormente, se iniciaron las investigaciones para esclarecer el origen del permiso, ya que en la base de datos de la D.G.T. el joven únicamente constaba como titular de un permiso de motocicletas.

Acto seguido, se abrieron las diligencias oportunas al Juzgado de Guardia de Gernika y el hombre ha sido imputado por la sustracción y falsificación de documento público. Además, en el momento de la identificación, el varón amenazó gravemente a los agentes, por lo que, también se instruyeron las diligencias oportunas.

El joven se jactaba por haber eludido la vigilancia policial con dicho carné manifestando que varias veces otras policías se lo habían ocupado pensando que era falso y que se lo tuvieron que devolver, así como que, con anterioridad, ya habían tratado de ingresarle en prisión por otros asuntos y no lo habían conseguido, en una actitud de "constante desafío".

En la actualidad, la investigación continúa abierta con el fin de determinar dónde pudo cometerse la falsificación y su posterior venta y la Embajada de Bélgica ha sido informada de las diligencias prácticas al objeto de informar a la Fiscalía belga.

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