26 de febrero de 2020
24 de mayo de 2008

El Museo de Bellas Artes de Badajoz muestra una exposición sobre la evocación del paisaje extremeño en el siglo XX

BADAJOZ, 24 May. (EUROPA PRESS) -

El Museo de Bellas Artes de Badajoz muestra una exposición sobre la evocación del paisaje extremeño en artistas regionales del siglo XX como son Adelardo Covarsí y Eugenio Hermoso cuya corriente costumbrista llegará hasta muy avanzado este siglo, así como de Timoteo Pérez Rubio o Godofredo Ortega Muñoz, que seguirán un sendero innovador de postulados ideológicos y formales de mayor modernidad.

En España, a finales del siglo XIX, la Generación del 98 en su búsqueda de la España castiza en contraposición a los posicionamientos oficiales grandilocuentes que en el ámbito pictórico se manifestaban en la pintura de historia, dará como fruto un "regionalismo" artístico inspirado en el ámbito rural donde el paisaje cobrará un "protagonismo principal" como escenario en el que se desarrolla un costumbrismo regional.

Según publicó la revista Eco que edita la Junta de Extremadura, la diversidad creadora de la segunda mitad del siglo XX, la apertura del inmovilismo anterior, la libertad creadora del artista, la interpretación personal de cada uno de ellos en su mirada hacia el paisaje extremeño, provoca el reconocimiento de un espacio cercano y familiar pero, al mismo tiempo, proporciona al espectador los elementos que le permiten realizar su propia lectura ayudado por las evocaciones estéticas y poéticas que la propia obra produce.

Lejos de un naturalismo fotográfico, los artistas extremeños reflejan el alma del paisaje como parte de ellos mismos y del sentimiento generado hacia su tierra. Paisajes apacibles, emotivos, modestos, humildes, tradicionales, ingenuos, modelos de ciudades monumentales impregnadas de tintes románticos; paisajes enigmáticos e, incluso, inquietantes.

Los paisajes aparecen como marco para la presencia humana sin que esta robe el protagonismo al elemento principal o, simplemente, en ellos se hace patente la intervención de los humanos sin que estos aparezcan de forma explícita en la escena.

De factura espontánea o estudiado equilibrio, empastadas o de lisas terminaciones, diluidos en brumas o abrasados por el sol, el paisaje extremeño, de la mano de estos 20 artistas, "proporcionará al espectador en la misma proporción, estados de evasión y reflexión, en definitiva, un viaje por la tierra más cercana, Extremadura".