4 de marzo de 2021
8 de septiembre de 2008

El Museo Etnográfico de Azuaga (Badajoz) escoge como pieza del mes de septiembre un molinillo de café

MÉRIDA, 8 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Museo Etnográfico de la localidad pacense de Azuaga escoge como pieza del mes de septiembre un molinillo de café formado por una caja cuadrangular de madera con el borde superior y la base más sobresaliente.

Además, la pieza en cuestión tiene en uno de los laterales un cajón rectangular con un tirador dorado donde se recogía el café ya molido y en la parte superior hoy una especie de plataforma con forma semiesférica partida a la mitad por donde se introduce el café. Encima de esta plataforma se encuentra una manivela para molerlo.

Según informa el Boletín Cultural ECO y recoge Europa Press, el consumo del café se remonta a épocas muy tempranas, ya que la primera planta de café tuvo su origen en África donde las tribus nativas mezclaban la bayas con grasa animal para proporcionar energía a sus guerreros.

Su uso en las distintas culturas ha sido muy diverso y ha estado relacionado con leyendas, ceremonias religiosas, curas mágicas, que contribuyó a darle una reputación mística.

El café llegó a Europa a través de Venecia y en España fueron los Borbones y comerciantes italianos los que a mediados del siglo XVIII lo introdujeron.

En el proceso de elaboración del café, la molienda es un paso importante que condiciona las características del resultado final de esta bebida.

En el siglo XVIII aparecen los primeros molinillos de hierro que contaban con un dispositivo para atornillarlos a la mesa. Posteriormente son construidos en madera, de forma artesanal y con artísticas decoraciones. Con la producción fabril los molinillos comienzan a comercializarse en grandes cantidades y a estar presentes en todos los hogares.

Estos molinillos aunque conservan el aspecto artesanal durante mucho tiempo, acaban perdiendo esa delicada decoración artística que los primeros artesanos realizaban.