21 de marzo de 2019
17 de diciembre de 2010

Intromac y la empresa Carija S.A. finalizan con "importantes innovaciones tecnológicas" el proyecto 'CIRA'

MÉRIDA, 17 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Instituto Tecnológico de Rocas Ornamentales y Materiales de Construcción (Intromac) y la empresa Carija S.A. han finalizado con "importantes innovaciones tecnológicas" en el ámbito de las infraestructuras viarias el proyecto 'CIRA'

Se trata en concreto del proyecto de investigación 'Aplicación de Tecnología Infrarroja en el control de calidad y puesta en obra de mezclas bituminosas en caliente', que ha sido desarrollado por la constructora extremeña Carija S.A. y el Intromac, y que ha contado con el apoyo y financiación de la Vicepresidencia Segunda y Consejería de Economía, Comercio e Innovación.

Según informa el Intromac en nota de prensa, la iniciativa consiste en una "ingeniosa y pionera" técnica para las carreteras extremeñas.

Por primera vez en la comunidad, una empresa extremeña, Carija, ha aplicado una "novedosa" tecnología la "termografía de infrarrojos" en el sector de la infraestructuras viarias, mediante la cual se podrán detectar fallos prematuros durante los procesos de puesta en obra de las carreteras, antes de que éstos se produzcan.

Así en ocasiones como eétas, las aportaciones a la innovación no sólo se basan en "invenciones" de nuevos productos, o de complicados procesos y maquinarias, sino en combinar los existentes gracias a conocimientos ya adquiridos, consiguiendo con ello mejoras hasta entonces "inviables".

En este marco, Carija e Intromac han conseguido que la verdadera innovación y logro del proyecto sea la "exitosa" aplicación de esta tecnología, ya utilizada en otros sectores, con un nuevo objetivo, en concreto, detectar zonas del firme denominadas "zonas frías", donde con los años se podrían producir grietas y fisuras que mermen la seguridad de las carreteras.

El proyecto CIRA 'Aplicación de Tecnología Infrarroja en el control de calidad y puesta en obra de mezclas bituminosas en caliente' ha tenido una duración de dos años, y ha sido financiado por el III Plan Regional de Investigación, de la Vicepresidencia Segunda y Consejería de Economía, Comercio e Innovación, de la Junta de Extremadura, y co-financiado con fondos Feder.