La siniestralidad laboral baja un 1,7% en Extremadura en 2013

TRABAJADOR HOSPITAL
Foto: EUROPA PRESS
Actualizado: miércoles, 23 abril 2014 11:29

MÉRIDA/MADRID, 23 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El índice de siniestralidad laboral en Extremadura durante el 2013 fue de 2.507 por cada 100.000 trabajadores, lo que supone un descenso del 1,7 por ciento con respecto al año anterior, según el II Informe Randstad sobre siniestralidad laboral.

   Por comunidades, Extremadura ha registrado, junto con Baleares, el tercer mayor descenso de esta tasa, por detrás de La Rioja (-2%) y Cataluña (-2,9%), mientras que la media nacional aumentó un 0,7 por ciento.

   Asimismo, la comunidad extremeña mantiene su índice de incidencia por debajo de la media nacional, que se sitúa en 2.869 accidentes por cada 100.000 trabajadores, ocupando el sexto puesto.

   Randstad, empresa en soluciones de Recursos Humanos, ha analizado en este informe los principales indicadores de la siniestralidad laboral en España con motivo del Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, que se celebra el 28 de abril a partir de las estadísticas del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, y ha cruzado los datos con la ocupación nacional, regional y provincial, para estudiar el ámbito de la accidentalidad laboral y cómo incide en las diferentes zonas del panorama nacional.

   Así pues, en 2013 se produjeron un total de 459.500 accidentes laborales que causaron baja en España, 11.700 menos que en 2012, cuando la cifra ascendió hasta los 471.200. Sin embargo, a pesar de este descenso interanual, el pasado año se produjeron más accidentes por trabajador que en 2012. Esto se debe, principalmente, a la caída del volumen de ocupación.

   La relación entre el número de accidentes y de profesionales ocupados se extrae del índice o tasa de incidencias, que mide la cifra de accidentes laborales por cada 100.000 trabajadores. A nivel nacional, en 2012 este índice de incidencia se situó en 2.849, una cifra que creció hasta los 2.869 en 2013, lo que supone un aumento del 0,7 por ciento. La siniestralidad difiere en función de la región en la que se sitúe el empleado y del sector en el que se enmarca su actividad profesional.

   Según el informe elaborado por Randstad, la Comunidad Valenciana, Cantabria y Castilla y León son las regiones que registran una menor siniestralidad laboral. Según el índice de incidencia, en 2013 la Comunidad Valenciana registró 2.170 accidentes que conllevaron baja por cada 100.000 trabajadores.

   Cantabria, con 2.286, y Castilla y León, 2.411, se sitúan como la segunda y tercera región con menor siniestralidad, respectivamente. En el lado opuesto se encuentran País Vasco, Baleares y Asturias, todas ellas por encima de los 3.100 accidentes con baja por cada 100.000 trabajadores.

   El aumento a nivel nacional del índice de incidencia viene provocado, principalmente, por el incremento en determinadas zonas de la geografía nacional, como Aragón, donde ha aumentado un 5,5%; Madrid, 2,8%; y Castilla y León, 2,3%, según las mismas fuentes.

   Entre las regiones que han experimentado mayor descenso de este índice de incidencia destacan Cataluña, con una caída del 2,9%; La Rioja, 2%; Baleares y Extremadura, ambas con 1,7%.

   En el caso de Murcia, han aumentado los accidentes laborales por cada 100.000 trabajadores un 0,4%. Es decir, su índice de incidencia es de 2.573 en 2013 frente a 2.563 en 2012.

DESCIENDE LA TASA DE SINIESTRALIDAD EN CONSTRUCCIÓN E INDUSTRIA

   Se aprecian diferencias significativas cuando se hace referencia a los diferentes sectores productivos. En este sentido, cabe destacar el descenso de la tasa de incidencia en el sector de la construcción, con una caída cercana al 8,8%, de 6.297 a 5.740 por cada 100.000 ocupados. En términos absolutos se ha pasado de 51.300 a 40.000, un descenso de 11.300 accidentes en 12 meses.

   El sector industria también ha experimentado un descenso, si bien no es tan pronunciado como el anterior. En este caso la variación se sitúa en el -1,2%. El ámbito de actividad económica de la agricultura, por su parte, ha aumentado su siniestralidad, pasando de 2.400 por cada 100.000.