5 de diciembre de 2020
30 de septiembre de 2006

Agentes culturales gallegos proponen cambiar el nombre a la Cidade da Cultura y piden que no acapare los presupuestos

Cultura estudiará las conclusiones del proceso de participación del sector, que costó 78.000 euros y se prolongo varios meses

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 30 Sep. (EUROPA PRESS) -

Los agentes culturales gallegos representantes de distintos ámbitos, a través de su participación en reuniones, mesas de trabajo y del Foro da Cidade da Cultura, proponen a la Xunta de Galicia "que se cambie el nombre" al complejo heredado del anterior gobierno autonómico y reclaman que este proyecto "no absorba todo el presupuesto en materia cultural".

La conselleira de Cultura, Ánxela Bugallo, se comprometió hoy a "estudiar" estas y otras propuestas, así como las reflexiones surgidas de un proceso de participación en el que su departamento invirtió 78.000 euros y que se prolongó varios meses. Aseguró que se mantiene el calendario previsto, de forma que en octubre se tomará una decisión y se dejarán cuatro meses para hacer los ajustes técnicos necesarios y en abril de 2007 se retomarán las obras en los dos edificios sujetos a la paralización.

Con el Foro da Cidade da Cultura, celebrado ayer y hoy a puerta cerrada en el Palacio de Congresos de Santiago, concluye el proceso de participación para la redefinición de usos para el conjunto del complejo y, específicamente, para el edificio de Nuevas Tecnologías --renombrado por la consellería como Casa Mundo-- y del Teatro de la Música --Escenario Obradoiro--.

La consellería "guió" el proceso, a partir unas "líneas orientadoras", mientras que Cidadanía --adjudicataria del concurso-- ejecutó el proceso para recoger las opiniones, reflexiones y propuestas del sector cultural gallego. Desde el pasado 30 de mayo, cuando se reunió por primera vez el Consello Asesor formado por 28 representantes del mundo cultural en Galicia, se han ido celebrando diferentes encuentros sectoriales y mesas temáticas en las que participaron más de 400 representantes de la cultura y la ciencia.

Hoy la titular de Cultura escuchó por boca de la vicedecana de la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra, Lola Dopico, y del director y productor audiovisual, Antón Reixa, como miembros del Consello Asesor, la propuestas surgidas de este proceso, que aparecen resumidas en un documento de nueve folios y, posteriormente, integrarán un informe completo de más páginas que la consellería tomará en consideración para su decisión sobre usos del complejo.

"COMPLEMENTARIAS" CON OTROS INFORMES

Las conclusiones alcanzadas, a partir de las directrices marcadas desde la Consellería de Cultura sobre lo que se pretende hacer con el complejo y los dos últimos edificios --cuya construcción está previsto se retome en abril de 2007, tras 14 meses de paralización-- son "complementarias" con los informes del Consello da Cultura Galega (CCG) y del Patronato del Museo do Pobo Galego, ya en poder del departamento autonómico.

Así, el sector cultural gallego ofrece "opiniones" que, según recalcó Lola Dopico fue lo que "se les pidió", desde la perspectiva de que el complejo de la Cidade da Cultura "se hizo sin ser una demanda del tejido cultural", pero "al que se aproximan e intentan pensar en positivo". Asumen que deberá ser un proyecto con proyección internacional, que dinamice el sector cultural y turístico de Galicia.

Según Antón Reixa, se aporta una documentación que será "valiosa" para la Consellería de Cultura, porque recoge "un diagnóstico bastante intenso del sistema cultural gallego" y se hacen "recomendaciones y propuestas". Reconoció que parten de "un alto sentido crítico" ante las circunstancias derivadas de "un acto despótico" del anterior gobierno de la Xunta "que trajo un problema desproporcionado", pero "conscientes de la irreversibilidad del asunto".

Puntualizó que "no son una comisión técnica ni un comité de expertos", pero que como agentes culturales "valoran" la participación en este proceso de "diálogo" promovido desde Cultura y hacen su aportaciones. Así, el sector alude, incluso, a la "brevedad de los tiempos asignados" para abordar la cuestión y propone que se mantenga esta colaboración.

"GESTIÓN TRANSPARENTE"

Entre las aportaciones, destaca la petición de que se cambie el nombre al complejo del Monte Gaiás para incluir el topónimo del lugar en el que se construyen, de forma que sugiere la convocatoria de un concurso de ideas y se advierte de que el proyecto "no debe absorber" todo el presupuesto dedicado al ámbito cultural --la consellería anunció recientemente que destinaría más del 25% de su presupuesto de 2007 a esta actuación--.

Antón Reixa también expuso la petición a la Administración gallega de que se mantenga "un control público sobre la gestión" del complejo y "una política de transparencia". Los agentes culturales gallegos entienden que la Cidade da Cultura "debe ser un proyecto de país y como tal debe ser asumido por el Gobierno gallego".

También apuntan que se debe buscar "el consenso y el compromiso" de las diversas fuerzas políticas"; que tienen que establecerse acuerdos con el Estado y las instituciones comunitarias para "diseñar líneas de financiación para proyectos concretos"; e "incorporar a determinadas instituciones o entidades culturales internacionales a través de acuerdos estratégicos".

Otras "recomendaciones iniciales" o "sugerencias" son la identificación y análisis de modelos internacionales de buenas prácticas en proyectos culturales similares; la elaboración de "un diagnóstico previo de la situación cultural gallega"; la identificación de los públicos preferentes a los que se enfocará la programación y productos de la Cidade da Cultura; y que se de "continuidad" al proceso de participación iniciado.

Los agentes culturales también defienden la puesta en marcha de una política de comunicación vinculada al complejo para su difusión dentro y fuera de Galicia; comenzar a realizar proyectos culturales que no necesiten la finalización de las obras; garantizar la conexión del complejo con Santiago y establecer una conexión eficiente con los principales puntos de acceso a la capital gallega.

"RESPONSABILIDAD"

Por su parte, la conselleira de Cultura reivindicó que "hoy, ayer y desde hace meses y hace un año" su departamento "está haciendo un ejercicio de responsabilidad" en relación a la redefinición de usos de la Cidade da Cultura porque, aseguró, "no heredamos un proyecto, sino un monte a medio construir".

Ánxela Bugallo expuso que el bipartito no afronta el desarrollo de este proyecto "desde la fase cero", sino que lo asume cuando parte de los edificios están construidos y cuando todo el complejo estaba contratado. Justificó "darle voz" al tejido cultural y resaltó que el proceso de partición obtuvo "conclusiones complementarias" a lo que se pretende hacer en el complejo.

Reconoció que lo que se vaya a hacer en el complejo del Gaiás será "una decisión de gobierno", con la perspectiva de que "lo que estamos haciendo es para que Galicia se abra al mundo". Explicó que la decisión que se adopte deberá tener la "aprobación previa" del Patronato de la Fundación Cidade da Cultura.

Bugallo aseguró que se estudiarán todas las propuestas, incluida la posibilidad de cambiar el nombre del complejo, bajo la idea de "aportar una marca" que sea identificadora del proyecto. Insistió en que la Cidade da Cultura deberá estar concluida y funcionando "en 2012", aunque algunos edificios --el de Biblioteca y Arquivo-- estará concluido en 2007 y funcionando en 2008.

La conselleira negó que se haya incrementado el coste del complejo, de forma que puntualizó que la cantidad asciende a 388 millones, fruto de la suma del gasto por obras y una serie de cuestiones vinculadas a la construcción del complejo. Para financiar el proyecto aseguró que Cultura trabaja "en coordinación" con la consellería de Economía y que la cuantificación de lo que constará mantener el complejo se conocerá cuando se concreten los uso definitivos de cada edificio.