6 de abril de 2020
14 de septiembre de 2009

Rural.- El 38% de los viticultores de Rías Baixas inician una vendimia en la que se prevé recoger 20.000 toneladas de uva

Las altas temperaturas de la segunda quincena de agosto y septiembre favorecieron la maduración

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 14 Sep. (EUROPA PRESS) -

Más de un tercio de los viticultores de la denominación de origen (D.O.) Rías Baixas, unos 2.500 de los 6.577 inscritos en este distintivo de calidad vitivinícola, iniciaron hoy la vendimia en las comarcas situadas más al sur de la provincia de Pontevedra, O Rosal y O Condado de Tea, pese a que algunas bodegas ya habían empezado estas labores la semana pasada.

La producción de esta campaña será similar al de la anterior, según las previsiones del Consello Regulador, y, de este modo, rondará los 20 millones de kilos. No obstante, el director técnico de esta entidad, Agustín Lago, destacó la dificultad de estimar ese volumen total al subrayar que este sello de calidad vitivinícola ampara una superficie de más de 3.600 hectáreas --más de 23.000 parcelas-- en la que anualmente se incorporan nuevas plantaciones.

Previsiblemente, los trabajos de recogida de uva no arrancarán en O Salnés, zona que concentra a unos 4.000 productores, hasta el próximo lunes, aunque las elevadas temperaturas registradas este mes podrían adelantar el comienzo de estas labores a esta semana, según aseguró a Europa Press el secretario gerente del Consello Regulador, Ramón Huidobro.

"Las temperaturas altas van muy bien para la maduración y la subida de grado, también para bajar más la acidez, pero se corre el riesgo de secar de más la uva", explicó, tras señalar que el objetivo es "compensar" el conjunto de los factores.

Por ello, desde inicios de este mes los técnicos de las bodegas y el Consello Regulador realizan muestreos semanales en las vides a fin de evitar, entre otros, que se produzca un "estrés hídrico" en la uva.

AÑO "COMPLICADO"

Viticultores y bodegueros afrontaron un año "complicado", según afirmó Lago, en el que a las lluvias primaverales y las bajas temperaturas se sumaron unas condiciones meteorológicas similares en julio.

"Había preocupación, pero agosto y los primeros días de septiembre permitieron mejorar la uva", expuso, en referencia a las elevadas temperaturas y el tiempo seco y soleado que se experimentó a partir de la segunda semana del mes pasado. "La uva necesita no sólo necesita sol, sino también una cierta temperatura, sin cambios bruscos", señaló.

El responsable técnico subrayó, sin embargo, que los primeros muestreos demostraron que "todo va muy bien", al alcanzar las uvas una graduación por encima de los 12 o 13 grados, así como una acidez equilibrada que, como apuntó, en los últimos días está bajando.

El Consello Regulador prevé que la mayoría de las bodegas concluyan los trabajos de vendimia a principios de octubre, al asegurar que "no interesa" extender demasiados días estas labores.

VINOS ESPUMOSOS

Entre las novedades de esta campaña, aparte de la modificación del reglamento de la D.O., figura la autorización de una nueva variedad, la pedral, así como de la elaboración de vinos espumosos. No obstante, Huidobro descartó que este año se produzca este tipo de vino amparado por Rías Baixas, al indicar que todavía no se ha definido cómo ha de ser su proceso de elaboración o el grado de la uva.

Por su parte, Lago consideró que la variedad albariña es "muy adecuada" por su "perfil aromático" y "acidez". Asimismo, destacó las posibilidades de este segmento de mercado, el carácter positivo de diversificar la producción de la D.O y de la innovación. "Hay muy buenos enólogos en las bodegas de Rías Baixas y mucha formación", apuntó, tras indicar que algunas empresas tienen experiencia en la elaboración de este tipo de vinos.