19 de septiembre de 2019
21 de septiembre de 2008

Rural.- Las cinco D.O. vitivinícolas gallegas confían en que la ausencia de lluvia acompañe el arranque de la vendimia

Aguardan que el sol de estos últimos días dé un plus de calida a la uva y garantice sus condiciones higiénico-sanitarias

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 21 Sep. (EUROPA PRESS) -

Viticultores y bodegas de las cinco denominaciones de origen (D.O.) gallegas estarán inmersas en pleno proceso de vendimia dentro de una semana tras experimentar un leve retraso la maduración de la uva en buena parte de las comarcas productoras. La calidad del fruto de la vid dependerá de las condiciones meteorológicas que se den las jornadas precedentes a la recogida de la cosecha.

Algunas zonas de producción iniciaron ya su actividad aunque el grueso de las bodegas de la práctica totalidad de las denominaciones de origen se sumará este próximo fin de semana. Ribeira Sacra y Rías Baixas cumplirán los plazos previstos. "Siempre realizamos la vendimia durante la segunda quincena de septiembre", recordó el secretario gerente de la D.O. pontevedresa, Ramón Huidobro. "Quizás lo anormal fue lo que pasó estos últimos años, que la recogida de la uva tenía que adelantarse", señaló la directora técnica de la Ribeira Sacra, Beatriz Soto.

En lo que coinciden las cinco D.O. es en señalar que las temperaturas de la primavera y verano no favorecieron el desarrollo de enfermedades criptógramas, plagas y hongos en la vid, que hace un año habían generado pérdidas relevantes a viticultores de la Ribeira Sacra y Valdeorras.

"Ha sido un año de características medias", indicó el director técnico de O Ribeiro, Pablo Vidal, en relación a las temperaturas medias alcanzadas. "A lo mejor un septiembre bueno favorece la última maduración de las uvas", señaló, tras apuntar que la idoneidad de que se mantuviesen las jornadas soleadas y de 25 grados que la semana pasada alcanzó esta comarca ourensana para garantizar la calidad de la uva y una buena vendimia.

El conjunto de bodegas y viticultores de las cinco D.O. gallegas confían en que las condiciones meteorológicas acompañen el proceso de recogida de las uvas. "Es importante para garantizar su estado higiénico-sanitario, cuánto más buen tiempo, mejor", explicó Huidobro, de Rías Baixas.

LIGEROS RECORTES DE PRODUCCIÓN

Las abundantes lluvias registradas entre mayo y junio incidieron en ciclo fenológico de la vid, es decir, la evolución de la planta desde que pierde las hojas hasta que comienza a brotar y nacer la flor. Las precipitaciones durante la floración tienden a reducir esas flores, las futuras uvas.

No obstante, algunos viticultores consideran que esta circunstancia favorece la calidad del vino, al disminuir el tamaño de las uvas y el número de racimos por planta, de forma que la vid dispone de más nutrientes para cada fruto, según explicó el director técnico de Monterrei, Miguel López. "Una planta alimenta mejor a diez kilos que a 20", expuso.

Esta D.O ourensana prevé, sin embargo, prácticamente la misma producción que pasada vendimia, en torno a los 1,5 millones de kilos, y celebra por anticipado la calidad de los vinos de esta añada. Sólo cinco de las 23 bodegas de su D.O comenzaron a recoger las uvas de las variedades albariña y dona branca, las primeras en vendimiarse. Reconocen, no obstante, que la lluvia perjudicó este año a la treixadura y el tempranillo.

Otro de los sellos de calidad que calcula mantener las cifras de la campaña anterior es Ribeira Sacra, cuya zona de producción abarca las riberas del Miño y el Sil en el sur de Lugo y cuatro municipios del norte de Ourense. "Llegaremos a los 4,5 millones de kilos del año pasado", destacó Soto, que, no obstante, recordó que en las 3.000 hectáreas de superficie amparadas se recogen más de 15 millones de kilos.

"Muchos productores recogen uva para elaborar sus propios vinos y su autoconsumo", señaló para afirmar que esa producción supone un colchón para las bodegas, que tendrían a quién adquirir materia prima en caso de alguna plaga o pérdida inesperada.

Por su parte, Valdeorras estima elevar ligeramente su producción este año y alcanzar los 5,5 millones de kilos, 700.000 más que en la campaña anterior. La cifra es algo inferior a los 6 millones de kilos medios que extraen "los años normales", según aseguró su director técnico, Jorge Mazaira, quien augura una gran calidad a la presente añada, "este año las uvas están perfectas porque no ha habido plagas". Sólo siete bodegas comenzaron a recoger las variedad godello desde el día 11.

La tercera de las D.O. ourensanas, O Ribeiro, prevé una reducción de entre un 20 o 25 por ciento en la cosecha de 2008, que rondará los 14 millones de kilos, cuatro menos que la media de este distintivo de calidad.

INCREMENTO DEL 10 POR CIENTO

Rías Baixas, el sello de calidad de mayor volumen de producción de Galicia --18,7 millones de kilos de uva en 2007--, confía en superar las cifras del año pasado a partir de un informe externo que revela un incremento del rendimiento por hectárea. "Está previsto que pase de los 5.300 --kilos por hectárea-- de la anterior vendimia a los entre 5.800 y 5.900 de este año", señaló Huidobro.

Así esta D.O, cuya producción de blancos --en su mayoría albariño-- representa el 95 por ciento de los vinos que elabora, estima incrementar un diez por ciento su cosecha con respecto al año anterior.