16 de octubre de 2019
30 de agosto de 2009

Innova.- Una empresa ultima un contenedor soterrado que pese la basura para que cada ciudadano pague por lo que produce

El sistema identifica los datos del usuario, mide y registra los kilogramos depositados, por lo que prima el reciclaje

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 30 Ago. (EUROPA PRESS) -

El departamento de I+D de una empresa gallega ultima la solución tecnológica que permita a los contenedores soterrados pesar la basura generada por cada ciudadano, con el fin de que cada cual pague por lo que produce.

El sistema se incorporará a los buzones de los depósitos --éstos últimos, ocultos bajo tierra-- y se basa en la identificación de los datos del usuario mediante una tarjeta personal similar a la de los aparcamientos.

Tras el reconocimiento, el operativo mide y registra los kilogramos de los residuos depositados, de forma que la administración encargada de gestionar la recogida podrá realizar un control de los desperdicios de cada individuo.

"Creemos que el mercado evolucionará en esa dirección de que cada usuario pague por lo que produce", destacó el responsable de la compañía Formato Verde, Marcos Rodríguez, en declaraciones a Europa Press. De hecho, Francia ya adoptó esta medida por ley a finales de 2008, sin que ello provocara la multiplicación de vertederos incontrolados.

FOMENTO DEL RECICLAJE

Este tipo de contenedores permitirá facturar al ciudadano en función de la basura que genere, por lo que el empresario gallego entendió que "primará al que recicla". "Hoy estamos pagando todos lo mismo; lo mismo un señor que minimiza y compra envases reciclados y lleva su propia bolsa al supermercado, que otro que no se preocupa en absoluto", agregó.

Así, apuntó a la consecución de una solución "fiable" para que la recolección sea "más eficiente". El desarrollo de la tecnología se encuentra al 60 por ciento, por lo que "aún está algo verde"; no obstante, aseguró que "no está tan lejos" y que "lo más complicado" es que los ayuntamientos --entes con competencia en esta materia-- adopten esta innovación.

"No hay interés económico", prosiguió, ya que a día de hoy todo el mundo paga lo mismo, en la factura del agua, mediante la división del total entre la población de cada distrito. En este sentido, criticó que "se están malgastando recursos" y aseguró que con el nuevo método "todo el mundo acabaría pagando menos".

Para llegar a este punto, será necesario que el artilugio pase una serie de pruebas en algún municipio gallego o portugués, países en los que la compañía --sita en el Parque Tecnolóxico de Galicia, en Ourense-- trabaja mayoritariamente.

EXPERIENCIAS PILOTO

Además, los siete ingenieros industriales encargados de la investigación de la compañía se dedican --en un 75 por ciento-- a la mejora de sus productos, que empezaron a instalar en las localidades pontevedresas de Sanxenxo y Cangas en 2007 y que en la actualidad colocan y mantienen en diversos lugares de la geografía gallega.

Es más, esta iniciativa, que surge de "una inquietud empresarial unida a una conciencia ecológica" --como resaltó el técnico--, pretende llegar al mercado internacional a través de dos experiencias piloto en Emiratos Árabes y Canadá.

"La experiencia consiste en instalar un par de unidades del 'bigtainer' en cada ciudad para evaluar su extensión", relató Rodríguez, en declaraciones a Europa Press.

El 'bigtainer', que en 2001 era "una completa novedad", tiene como lugares objetivos puertos deportivos, mercados y centros comerciales, aunque en los últimos años su uso se generalizó por distintas calles de ciudades gallegas.

NORMAS DE SEGURIDAD

Su objetivo es hacer desaparecer los contenedores de la superficie, debido al impacto visual que producen. A partir de ahí, se trata de aportar una solución que permita enterrar cualquier contenedor sin modificar los sistemas de recogida --camiones y depósitos-- de cada ayuntamiento.

La Unión Europea regula las normas en cuanto a utilización, seguridad, y accesibilidad para niños, ancianos y discapacitados, que las empresas de este sector --en Galicia hay dos-- deben cumplir. Aunque en un principio los operarios de recogida de basura debían intervenir de manera directa, los estudios se enfocan a que, cada vez más, sean los vehículos los que efectúen toda la actividad.