27 de noviembre de 2020
1 de abril de 2007

Innova.- Un total de 15 ideas empresariales tecnológicas se consolidaron desde la creación del programa Empresa-Concepto

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 1 Abr. (EUROPA PRESS) -

Un total de 15 ideas empresariales con base tecnológica se consolidaron en Galicia desde la puesta en marcha en 2004 del programa Empresa-Concepto, en el que colabora la Consellería de Innovación.

Según informó hoy la Xunta, el objetivo de esta iniciativa es la exploración de nuevos conceptos de negocio basados en la investigación, de manera que proporciona a los emprendedores los recursos humanos y materiales para que las investigaciones puedan materializarse en el plano empresarial.

De esta forma, entre 2004 y 2006 nacieron al amparo de este programa un total de 15 empresas ya consolidadas que generaron a su vez 72 puestos de trabajo. De estos proyectos, seis surgieron de la Universidad de Santiago, cinco de la de Vigo, tres de la de A Coruña y uno del CSIC. Además, en la actualidad hay un número importante de iniciativas que se encuentran en una etapa de planificación previa a la constitución como empresa.

El nexo de todas estas empresas es su base tecnológica, si bien aplicada a muy distintos ámbitos. Así, hay desde una fábrica de quesos en crema hasta una agencia para la gestión y difusión cultural del patrimonio, pasando por empresas de ingeniería, relacionadas con la genética, las tecnologías de la comunicación o con los servicios de apoyo al sector primario.

Por otra parte, con motivo de la celebración en Galicia del Día do Emprendedor el pasado 22 de marzo, dos empresas surgidas de este programa expusieron en Santiago su modelo de negocio: Masterlab Research, especializada en el análisis de resonancia magnética nuclear, y Umana Ingeniería, que ofrece servicios de biomecánica y ergonomía y cuenta con un departamento de I+D+i que trabaja para varias multinacionales.

Al respecto, los fundadores de ambas compañías coincidieron en destacar la utilidad de la ayuda ofrecida por Empresa-Concepto, ya que en la mayoría de los casos los científicos no cuentan con formación en materia empresarial, lo que reduce las posibilidades de desarrollo tecnológico en este ámbito y que surjan nuevas empresas como resultado de su trabajo.