3 de marzo de 2021
18 de enero de 2021

El acusado de encerrar a su padre en Ordes en un bajo sin luz alega que "era el único sitio al que podía llevarlo"

Defiende que le llevaba comida y que únicamente lo dejó solo tres días porque tenía que trabajar

A CORUÑA, 18 Ene. (EUROPA PRESS) -

El acusado de encerrar a su padre durante al menos tres semanas en Ordes, en 2017, se ha declarado inocente en el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de A Coruña. El hombre ha defendido que el bajo sin luz ni agua donde lo encontraron "era el único sitio al que podía llevarlo", un habitáculo que se encontraba "en condiciones higiénico sanitarias y de habitabilidad deplorables", según el fiscal.

Por estos hechos está acusado de detención ilegal, maltrato en el ámbito familiar e incumplimiento de las obligaciones familiares por lo que el fiscal solicita once años de cárcel.

"No podía pagar el piso donde estaba; era el único sitio al que podía llevarlo", explicó a preguntas del fiscal, pero admitió que no había agua, luz ni calefacción en el bajo de la vivienda donde encontraron al anciano, de 85 años.

Según su testimonio, estaba tramitando los suministros y le habían robado la nevera, la cocina y el váter, por lo que reconoció que el padre dormía "en un colchón en el suelo" y él, "sentado" en una silla. Ambos se aseaban, añadió, "con botellas de agua".

A preguntas del fiscal, puntualizó que dejó solo al padre cuatro días porque tenía que trabajar y negó que estuviera encerrado ya que las llaves estaban, dijo, "en una bolsa de la compra de la comida". Alegó que al anciano "se le olvidan las cosas" como justificación de que dijera a vecinos y guardias civiles, según el fiscal, que no podía salir del lugar.

El acceso, según declaró el encausado, era por una puerta "con un puntal" y que solo había "que girarlo, no estaba atornillado". "Le entraba claridad de fuera", apuntó.

Según su declaración, cuando encontraron al padre le había llevado "pollo cocinado, queso, fiambres y bebidas" y negó, como declaró la víctima, que le diera la comida por un agujero.

TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO

El hombre rechazó saber que su padre tenía EPOC y aseguró que le habían retirado los tratamientos de Sintrón y para la demencia.

A preguntas del fiscal, afirmó que ingresaba 1.000 euros como albañil y la pensión de su padre sumaba 500 euros, pero contestando a su defensa puntualizó que solo percibía 200 euros al mes y que tenía deudas con hacienda.

"No me gusta pedir ayuda a nadie", añadió el acusado, que relató cómo años antes había asistido a su padre "cuando andaba por la calle, borracho".

Según su testimonio, estuvo viviendo con él y su exmujer, de quién se divorció un año antes de los hechos.

El anciano fue encontrado por la Guardia Civil, tras ser alertada por los vecinos de la parroquia y se encontraba.

Según el escrito de calificación, "en total soledad en un habitáculo que carecía de energía eléctrica, agua corriente, ventilación, luz artificial o natural, así como calefacción a pesar de que allí se registran temperaturas cercanas a cero en gran parte de las noches del año".

Además, el hombre estaba, añade el fiscal, "en estado de deshidratación y anemia ferropénica a causa de la misma".

El acusado era el único hijo vivo del perjudicado y, según el escrito, "mantuvo encerrado a su padre durante un periodo indeterminado, pero en todo caso durante un lapso de tres semanas anteriores a la fecha del 26 de octubre de 2017 cuando fue descubierta tal circunstancia".