30 de marzo de 2020
5 de julio de 2018

Un acusado por intento de asesinato en Trasmiras (Ourense) asegura que el agredido fue él en defensa propia

La fiscalía y la defensa piden para el encausado de diez años de prisión

OURENSE, 5 Jul. (EUROPA PRESS) -

Un hombre acusado por asesinato en grado de tentativa en Trasmiras (Ourense) ha asegurado en la vista oral celebrada este jueves en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial que la supuesta víctima, que portaba una barra de hierro según el procesado, fue quien lo atacó por detrás.

"Me atacó por detrás con una barra de hierro. Me aparté y no me llegó a golpear. Me pasó raspando. Cuando me quiso volver a dar, le di yo con una pala en el codo para ver si se le caía la barra de hierro. Cuando intentó darme de nuevo, para defenderme, le volví a dar con la pala en la mano y en el hombro", ha declarado el acusado.

Asimismo, el encausado ha destacado que, tras estos hechos, empujó a la supuesta víctima, que "se golpeó la cabeza con un muro" que se encontraba cerca de la posición de ambos a la hora de discutir.

De igual modo, el acusado ha negado haberlo amenazado de muerte --algo que sí señala la Fiscalía en su escrito de acusación-- y ha asegurado que, al no considerar que el hombre estuviera herido de gravedad, ya que no le vio sangre y estaba de pie, se fue a su casa a la vez que apareció la mujer de la supuesta víctima en el lugar de lo ocurrido.

VERSIÓN DE LA SUPUESTA VÍCTIMA

Por su parte, la supuesta víctima ha asegurado que no había enemistad entre él y el procesado, a pesar de haber tenido la misma mañana del día de los hechos un juicio entre ambos en el que el primero era el acusado.

Además, ha negado que llevara encima una barra de hierro en el momento del supuesto intento de asesinato y ha asegurado que el acusado, además de proferirle un palazo en la cabeza sin poder hacer nada para evitarlo, le propinó más golpes una vez que estaba en el suelo.

Asimismo, ha confirmado al completo la versión del escrito provisional de acusación emitido por el Ministerio Fiscal, que recoge que el procesado, tras salir de su vivienda para entrar en su furgoneta, que se encontraba a la entrada del domicilio, se dirigió a la víctima por la espalda.

"De manera sorpresiva y evitando cualquier posibilidad de defensa" de la misma, con un "claro ánimo" de acabar con su vida y profiriendo la frase "voute matar" --te voy a matar--, el acusado golpeó al otro --que se había girado para ver quién hablaba con él-- "fuertemente con una pala en la cabeza", cayendo este último al suelo "de manera inmediata", según el escrito de acusación.

Con el agredido en el suelo y "totalmente indefenso", el procesado golpeó de nuevo "y en repetidas ocasiones" a éste a la vez que le decía "heite matar, hai que che dar na cabeza para que aprendas" --he de matarte, hay que darte en la cabeza para que aprendas--.

En ese momento, la esposa de la víctima salió de la vivienda y recriminó al acusado, quien finalmente abandonó el lugar de los hechos.
La supuesta víctima ha asegurado que tiene "miedo" al acusado, ya que es una persona "agresiva", temida también por más vecinos del pueblo.

Además, ha negado haberse dado un golpe en la cabeza con un muro, como había relatado minutos antes el procesado. El supuesto agredido ha asegurado que las lesiones, que lo han obligado a estar en tratamiento depresivo, le han provocado lagunas mentales, faltas de concentración y la pérdida de la vida social que llevaba hasta el momento.

DECLARACIÓN DE LA ESPOSA

Mientras, la esposa de la presunta víctima ha declarado que ella salió del domicilio al escuchar "dos golpes fuertes". "Miré por la ventana y vi las piernas de mi marido tumbadas en el suelo", ha asegurado.

Asimismo, ha relatado que ella pudo observar, una vez que se dirigía al lugar de los hechos, que el supuesto agresor estaba golpeando a su marido --que estaba boca abajo y ensangrentado-- con una pala a la vez que le decía "voute matar, hai que darche na cabeza, así aprendes" --te voy a matar, hay que darte en la cabeza, así aprendes--.

La esposa de la supuesta víctima también ha declarado que instó al supuesto agresor a abandonar el lugar y éste se encaró con ella, por lo que cogió "bastante miedo" al verlo con la "intención" de querer agredirla. Además, ha negado haber visto ninguna barra de hierro en la zona.

De igual modo, ha asegurado que su marido le tenía miedo al supuesto agresor, que "ha tenido problemas con algunos vecinos", porque, según sus palabras, "es malo". También ha señalado que, poco después de abandonar éste el lugar de lo ocurrido, llegó la panadera, la cual ha asegurado en declaraciones previas que vio salir al acusado de la casa de la supuesta víctima.

CONCLUSIONES DE LA DEFENSA

Por su parte, el letrado de la defensa ha sostenido que los hechos no se habían producido ni como decía la acusación ni como decía el acusado porque "no ha quedado acreditado en el juicio que existiera esa reiteración de golpes en la cabeza cuando estaba en el suelo", ya que "la panadera dijo que solo vio un golpe y los forenses dijeron que las lesiones eran compatibles con un solo golpe y, si hubiera reiteración, habría manchas de sangre en la pala".

Así las cosas, ha destacado que la falta de reiteración "descartaría una clara intención de matar". Según ha confirmado la defensa, tampoco ha quedado acreditado que hubiese un único golpe en el hombro y que las lesiones en la cabeza se hubiesen producido al golpear la supuesta víctima contra el muro porque los forenses lo han descartado, ya que las lesiones proceden de un elemento cortante como una pala, no un muro plano.

"Hemos sostenido que, de las pruebas practicadas, no puede ser ni intento de asesinato ni de homicidio, tiene que ser un delito de lesiones, ya que se trató de un golpe con una pala que produjo solo lesiones que no fueron de carácter imprudente, por lo que solicitamos una pena mínima de dos años", ha concluido el abogado de la defensa.

PETICIÓN DE LA FISCALÍA Y DE LA ACUSACIÓN

Así a todo, el Ministerio Fiscal ha mantenido su petición de diez años de prisión para el acusado y la prohibición de aproximarse a menos de 500 metros de la supuesta víctima y de comunicarse con ella durante un periodo de tiempo de 12 años. También pide una indemnización para el supuesto agredido de 126.000 euros y para el Sergas de 15.505,83 euros por gastos de asistencia.

La acusación particular ha solicitado para el acusado las mismas penas. Así, el juicio ha quedado visto para sentencia tras la celebración de la vista oral durante la jornada de este jueves.

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