22 de enero de 2020
  • Martes, 21 de Enero
  • 10 de diciembre de 2019

    Ana Enjamio confirmó a sus compañeros que se sentía "agobiada" por su presunto asesino

    El acusado confesó a una amiga común que no podía olvidar a Ana y que si no estaba con él, "tampoco" estaría con su novio

    Ana Enjamio confirmó a sus compañeros que se sentía "agobiada" por su presunto asesino
    El presunto asesino de Ana Enjamio, César A.O., durante el juicio por el crimen, en la Audiencia Provincial de Pontevedra con sede en Vigo, en Galicia (España), a 9 de diciembre de 2019. - MARTA VÁZQUEZ RODRÍGUEZ - EUROPA PRESS

    VIGO, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -

    La joven ingeniera Ana Enjamio, asesinada en Vigo en la madrugada del 16 al 17 de diciembre de 2016, confirmó a sus compañeros de trabajo que se sentía "agobiada" por César A.O., con quien había mantenido una relación, porque éste "no aceptaba" la ruptura sentimental y se le presentaba con frecuencia donde ella aparcaba el coche, o en su domicilio para "insistir" en retomar la relación.

    Así lo han trasladado varios testigos que han declarado este martes, en la segunda sesión del juicio que se sigue contra César A.O. en la sección quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra (con sede en Vigo), por los supuestos delitos de asesinato, acoso y vulneración de la intimidad.

    Ante el tribunal de jurado han prestado su testimonio dos compañeras y amigas de la víctima, que han relatado que la joven mantuvo una relación con César, pero que ésta no se hizo pública hasta que ambos rompieron y el acusado divulgó fotos de ambos juntos.

    A partir de esa ruptura, han indicado estas testigos, Ana empezó a contarles que se sentía "agobiada" por César, con el que tenía "discusiones" porque él "no aceptaba" la ruptura. A ese respecto, han relatado varios episodios confesados por la propia Ana, quien señaló que el acusado se presentaba en su casa y la amenazaba con "montar escándalo" en la calle si ella no aceptaba bajar a hablar con él; o que César "se le aparecía" donde ella tenía el coche aparcado. "Incluso le dijimos que buscara bien en el coche, por si tenía un localizador", han apuntado sus compañeras.

    Una de estas testigos afirmó que le había insistido para que cortase esa relación y, aunque Ana llegó a "bloquear" a César en su teléfono y "no quería que supiera dónde vivía", mantuvo el contacto con él.

    "NO ACABARÁ ESTANDO CONMIGO, PERO CON SAMUEL TAMPOCO"

    Asimismo, otra de las comparecientes explicó que, el mismo día del asesinato de la chica, llevó a César al trabajo en su coche y éste le confesó que llevaba tiempo "sin dormir" porque no podía dejar de pensar en la joven y de imaginársela con su exnovio Samuel (con quien había retomado la relación).

    "Le dije que tenía que olvidarla, pero me dijo que no podía. Me dijo: 'Ana no acabará estando conmigo, pero con Samuel tampoco", ha rememorado, al tiempo que ha explicado que ella misma llegó a sentirse "presionada" por el acusado, que trataba de utilizarla para acercarse a Ana.

    En relación a la cena de empresa en la que acusado y víctima coincidieron, las testigos relataron que, en un momento determinado, Ana les contó que César la había encerrado en el baño y que "habían forcejeado", hasta que ella logró salir y el acusado "no consiguió lo que quería".

    ROPA DEL ACUSADO

    En la sesión de este martes, en la que varios testigos pidieron que se colocase un biombo para no tener que ver al acusado durante su declaración, se han planteado interrogantes también acerca de la ropa que César vestía en la cena (y, supuestamente, en el momento del crimen), ya que esa ropa, según las acusaciones, nunca apareció.

    Prácticamente todos los testigos han coincidido en apuntar que el acusado vestía un atuendo (jersey granate, vaqueros, calzado deportivo y una cazadora verde oscura) que no se corresponde con el que se exhibe en la sala, y que fue el entregado por el propio acusado a la Policía.

    Durante su declaración, César A.O. reconoció que el abrigo expuesto no es el que llevaba en la cena, y que lo entregó a la Policía porque la cazadora original se la habían robado cuando volvía a casa después de ese evento y temía que los agentes no le creyesen.

    OTROS TESTIGOS

    Este martes han comparecido otros testigos ante el tribunal de jurado, entre ellos un agente de la Guardia Civil que pasó caminando por delante del edificio momentos antes de que se cometiera el crimen. Según relató, vio a una pareja en el portal, y escuchó que la chica le decía al chico "que por favor se marchara", aunque ha precisado que "no parecía una discusión", por lo que continuó su camino.

    Por otra parte, también ha prestado testimonio un joven vecino del edificio, que escuchó "gritos de una mujer" que decía "¡Mamá, mamá!", pero creyó que era una "discusión" de vecinos y no le dio importancia. Minutos después de esos gritos, entró en el edificio otro vecino, también testigo, que confirmó que, al llegar, observó gotas de sangre desde la puerta hasta el fondo del portal, donde descubrió el cadáver de Ana Enjamio, sobre "un enorme charco de sangre".

    Finalmente, este martes ha prestado declaración la responsable de Recursos Humanos de la empresa en la que trabajaban víctima y acusado, quien ha definido a César A.O. como una persona "bastante machista y misógino". De hecho, ha afirmado que, tan pronto la Policía le confirmó lo que había pasado, dirigió sus sospechas hacia el acusado y dio su nombre a los investigadores.

    Además, esta testigo explicó que, durante la cena, uno de los directores de la empresa le contó que había estado hablando con César y que éste le había confirmado que se había separado de su mujer. Según le relató este compañero, el acusado le dijo que "había cambiado un 600 por un BMW", en alusión a Ana Enjamio.

    César A.O. se enfrenta a la petición de penas que van desde los 27 años de cárcel solicitados por la Fiscalía hasta los 39 años que pide la acusación particular. Mientras, su letrado ha reclamado la libre absolución, al considerar que es "inocente" y que no hay elementos objetivos que lo incriminen.

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