25 de enero de 2020
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  • 17 de marzo de 2010

    La ARMH entregará en Cambados los restos de dos represaliados a sus familias en "homenaje a las víctimas"

    Castor Cordal y Ramón Barreiro fueron 'paseados' en septiembre de 1936 y su fosa localizada en octubre de 2009

    SANTIAGO DE COMPOSTELA, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -

    La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) entregará este viernes día 19 a sus familias los restos de dos jóvenes represaliados durante la Guerra Civil en el municipio pontevedrés de Curro y que fueron localizados el pasado mes de octubre en una fosa común como modo de "homenajear a las víctimas".

    Así, según explicó el vicepresidente de la ARMH, Santiago Macías, la fosa donde fueron localizados los restos de Castor Cordal, de 27 años, y Ramón Barreiro, de 19 años, estaba situada junto al muro que rodea la iglesia de Curro, en el municipio de Barrio, una localización "habitual" en este tipo de fosas.

    Según la investigación de la ARMH, los dos jóvenes identificados fueron asesinados el 15 de septiembre de 1936 y, a pesar de que sus familias desconocían la suerte que habían corrido, la asociación contó para su localización con testimonios de vecinos que aseguraron haber visto el traslado de los cadáveres.

    La exhumación de los restos de los represaliados, indicó Macías, duró 3 días y se completó el 22 de octubre del año pasado. Hasta el momento, el forense José Luis Prieto ha estado haciendo las pruebas pertinentes que han venido a "confirmar" lo que ya "se creía", que los restos pertenecen a Castor Cordal y Ramón Barreiro. Según informó la ARMH, Los huesos presentaban sendos tiros en la cabeza y había restos además de un agujero de bala en el fémur de uno de los jóvenes.

    Confirmada su identidad, la ARMH hará entrega a sus familias de los restos de Castor Cordal y Ramón Barreiro en un "acto cívico" que tendrá lugar en el Auditorio de Cambados a las 12.00 horas del próximo viernes y que pretende ser además un "acto de homenaje y reconocimiento" a los dos civiles y a sus familias, que "tuvieron que sufrir esa pérdida y otras consecuencias por parte de la dictadura franquista".

    VÍCTIMAS

    Castor Cordal, un electricista de la CNT casado y sin hijos, fue 'paseado' en septiembre de 1936 cuando contaba con 27 años. Tras saber que era perseguido, el joven se escondió en varios sitios hasta que un delator lo descubrió y fue llevado al Pazo de Ferfiñáns. Durante su detención, su padre intentó visitarlo, pero no se lo permitieron, y al tercer día sus captores "dijeron a su familia que no volviese porque se había escapado a Portugal".

    Ramón Barreiro, de 19 años, provenía de una familia de tradición Republicana y fue asesinado junto con Castor Cordal en septiembre del 36. La familia de Barreiro, que fue "brutalmente agredida" durante la Guerra Civil para contar donde se escondía él, nunca llegó a saber que había sido del joven hasta que fue identificado como los restos enterrados junto al otro represaliado. Antes de morir, según la ARMH, "un cura le cortó un dedo para robarle el anillo que portaba".

    Entre los familiares de los dos represaliados que todavía quedan con vida está la hermana de Castor Cordal, Josefina, que contaba con nueve años cuando ocurrió el fusilamiento.