14 de noviembre de 2019
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  • 12 de octubre de 2019

    El hombre que mató en 2015 al marido de su expareja en Ponte Caldelas se enfrenta a 20 años de cárcel

    Fiscalía, que pide el archivo de la causa contra la mujer del fallecido, también solicita para el acusado ocho años de libertad vigilada

    SANTIAGO DE COMPOSTELA, 12 Oct. (EUROPA PRESS) -

    El autor confeso de la muerte de un hombre casado con una mujer con la que había mantenido una relación se enfrenta a una pena de 20 años de cárcel y ocho de libertad vigilada, además del abono de indemnizaciones que podrían ascender a 170.000 euros.

    La Audiencia Provincial de Pontevedra acoge desde el lunes y durante cuatro días el juicio con jurado popular por el crimen registrado en Ponte Caldelas (Pontevedra) en noviembre de 2015.

    La Fiscalía pide 20 años de prisión y ocho de libertad vigilada para acusado y autor confeso del crimen, M.V.G., por un delito de asesinato con ensañamiento.

    Asimismo, también reclama el abono de 90.000 euros en concepto de indemnización a la esposa del fallecido y otros 40.000 euros para cada uno de los padres de la víctima.

    Además, el Ministerio Público solicita el sobreseimiento provisional de la causa abierta contra la mujer, investigada por su posible implicación en lo sucedido.

    HECHOS

    Los hechos se remontan a noviembre de 2015 cuando, según el escrito de Fiscalía, M.V.G. se desplazó desde su domicilio en Arcade (Pontevedra) a Ponte Caldelas, donde residía la víctima y su esposa, con quien el acusado había mantenido una relación sentimental.

    Este matrimonio rompió durante aproximadamente un mes justo un año antes del crimen, aunque retomaron su relación y vivían juntos en Ponte Caldelas.

    El autor del crimen seguía los pasos de la pareja y, como sostiene el Ministerio Público, se había desplazado a Ponte Caldelas en varias ocasiones para comprobar si estaban viviendo juntos.

    El 28 de noviembre de 2015, M.V.G. estacionó su coche en las inmediaciones de la vivienda y aprovechó que salía un vecino para entrar en el portal del edificio. Según Fiscalía, el acusado sabía que a esa hora la mujer ya estaba fuera de casa para acudir a trabajar, pero su intención era comprobar si su marido estaba en el piso.

    Así, esperó en el rellano a que la víctima abandonase el piso y, tras abordarlo, le obligó a entrar de nuevo en la casa, donde se inició un forcejeo entre ambos que terminó con el acusado sobre el fallecido que, inmovilizado, recibió hasta 15 puñaladas en diferentes partes del cuerpo con una navaja.

    Con la víctima herida y tendida en el suelo, aunque consciente, el acusado llamó por teléfono a la mujer desde el teléfono de su marido para decirle que lo había apuñalado y pidiéndole que escuchase cómo agonizaba. Además, usó el teléfono móvil para sacar una foto con el teléfono y se la remitió a la mujer.

    A continuación y tras asestarle una última puñalada, abandonó el piso dejando tendido sobre la cama a la víctima para dirigirse a su casa en Arcade, donde se cambió de ropa. Después, pidió a su hermano que lo llevase de vuelta a Ponte Caldelas y desde allí llamó al 112 para confesar el crimen. Finalmente, acabó por entregarse en el paseo fluvial a la Guardia Civil, a quienes dio el arma del crimen.