10 de diciembre de 2019
  • Lunes, 9 de Diciembre
  • 4 de julio de 2009

    Mato advierte a los trabajadores de Caramelo de que las negociaciones "se hacen encima de la mesa y no en la calle"

    Cree que finalmente no se producirán nuevas movilizaciones y anima al comité de empresa y a la dirección a tener "capacidad de diálogo"

    SANTIAGO DE COMPOSTELA, 4 Jul. (EUROPA PRESS) -

    La conselleira de Traballo e Benestar, Beatriz Mato, advirtió hoy a los trabajadores de Caramelo de que las negociaciones "donde se tienen que hacer es encima de la mesa, no en la calle", en relación al anuncio por parte de los representantes sindicales de la posibilidad de retomar las movilizaciones la semana que viene.

    Este aviso se produjo ayer, tras la reunión que mantuvieron el comité de empresa y la dirección del grupo textil con el objetivo de tratar de llegar a un acuerdo sobre las condiciones del ERE que afecta a 237 de sus empleadas. Aunque Caramelo elevó las indemnizaciones para los despidos, el comité rechazó la propuesta por considerla "trampa".

    "Al parecer, la postura presentada por la empresa no es del todo satisfactoria para el comité de empresa", resaltó Mato, tras lo que incidió en que su departamento continuará trabajando hasta que se logre un acuerdo. Asimismo, alentó a ambas partes a tener "capacidad de diálogo".

    Sobre la mesa de negociación abierta, Mato subrayó que "hay un antes y un después de la mediación de la Xunta de Galicia", y atribuyó este escenario "totalmente distinto al de hace una semana" al "esfuerzo" del conselleiro de Economía e Industria, Javier Guerra, para que ambas partes "se puedan sentar juntas".

    NUEVAS REUNIONES

    Así, mostró su "firme esperanza" de que, finalmente, las concentraciones no se produzcan, al estar programadas nuevas reuniones entre el comité de empresa, la dirección y el titular de Economía e Industria. Por un lado, Guerra se reunirá con el comité el martes, mientras para el miércoles está convocada la mesa de negociación.

    Para terminar, Mato insistió en que el espacio en el que se deben mover los implicados es "siempre el del diálogo, el de la mesa", apostilló, y rechazó cualquier medida que pueda "llevar a conflicto y provocar que haya un enquistamiento".