10 de diciembre de 2019
  • Lunes, 9 de Diciembre
  • 2 de marzo de 2009

    Paliar la crisis con bajadas de impuestos y garantizar la libertad lingüística, prioridades de Feijóo como presidente

    Prometió cambiar el Audi presidencia por un Citroën y pagar el 50 por ciento de la ayuda a los 16.000 grandes dependientes en 120 días

    SANTIAGO DE COMPOSTELA, 2 Mar. (EUROPA PRESS) -

    El candidato del PPdeG y futuro presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, asumirá la máxima autoridad de Galicia con dos prioridades centrales en su gestión, según él mismo ha confesado, que son "garantizar la libertad lingüística" y contribuir a paliar los efectos de la crisis económica sobre los ciudadanos con varias rebajas de impuestos.

    Feijóo ha sido muy crítico durante la VII Legislatura con el decreto de enseñanza de la lengua gallega y ha defendido la defensa de la libertad de los alumnos para dirigirse a sus docentes en gallego o en castellano, y de los padres para escoger la lengua vehicular de sus hijos en edad infantil.

    En concreto, el programa del PP traza el objetivo de que la mitad de los colegios de Galicia sean trilingües al finalizar la VIII legislatura, con un tercio de las materias en castellano, otro tercio en gallego y el restante en inglés.

    Es más, Feijóo se comprometió que, si es elegido presidente de la Xunta, una de sus primeras decisiones sería derogar el decreto que regula el gallego en la enseñanza, que fue aprobado por el bipartito, y que establece que al menos el 50 por ciento de las materias en la enseñanza no universitaria deben impartirse en la lengua propia de la comunidad. A juicio del dirigente 'popular', esta es una normativa "discriminatoria".

    Las galescolas, las escuelas infantiles de 0 a 3 años de edad impulsadas desde la Vicepresidencia que gestionaba el BNG, también serán reenfocadas por el nuevo gobierno del PP, ya que Feijóo también abogó en campaña por "no generar líos con las galescolas ni el idioma".

    Pero el decreto del gallego en la enseñanza no es el único punto de la gestión del bipartito que Feijóo aseguró que echaría abajo, ya que también avanzó que revisaría "de oficio" el procedimiento del concurso eólico para "anularlo si se da el caso" a la vista de las "irregularidades", para después realizar una nueva convocatoria "que garantice la transparencia".

    BAJADAS DE IMPUESTOS

    Pero como "máxima prioridad", Feijóo fijó la necesidad de combatir la crisis y crear puestos de trabajo, para lo que dio "recetas" como optar por la "austeridad", rebajar el impuesto de sociedades a las empresas, suprimir los impuestos de sucesiones y donaciones y "hacer reformas" en el modelo económico de los socialistas, a quienes acusó de "vivir de la inercia" que dejaron anteriores ejecutivos 'populares'.

    El presidente del PPdeG se comprometió también a reducir los impuestos a las personas con discapacidad y consideró que esta propuesta es "razonable" porque, alegó, este colectivo --más de 200.000 personas en Galicia-- tiene "más gastos" que el resto de la sociedad.

    Este es uno de los principales puntos del programa electoral de los populares en materia de bienestar, que, por ejemplo, incluye la rebaja del tramo autonómico de Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) o deducciones a los familiares de personas con más de un 65 por ciento de discapacidad.

    Además, prometió que si ganaba las próximas elecciones autonómicas reduciría a todos los contribuyentes el tramo autonómico del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF), una rebaja que será de un 8,2% para las 600.000 familias gallegas más modestas -el 54% de los contribuyentes, que tienen una base liquidable de 17.770 euros--.

    Así, concretó que para el segundo tramo -el 26% de los contribuyentes con 33.007 euros de base liquidable-- la reducción será del 4,1% y de un 2,7% para el tercer escalón -el 15% de los contribuyentes, que tienen una base liquidable de 53.407 euros--. Finalmente, las rentas más altas se les reducirá la tarifa autonómica en un 1,1%.

    De forma especial, incidió en la conveniencia de la reducción de impuestos en el actual contexto económico y a estas sumó la reducción del impuesto de transmisiones patrimoniales y del gravamen de actos jurídicos documentados para menores de 35 años y familias numerosas, que anunció hace unos días. El aspirante popular a la Xunta ha comprometido también eliminar el impuesto de sucesiones.

    VENDER EL AUDI

    Una de las primeras acciones que Feijóo deberá llevar a cabo también una vez que se instale en San Caetano es vender el coche oficial del ya presidente en funciones de la Xunta, el socialista Emilio Pérez Touriño, vehículo al cual dijo que se subiría "una sola vez" para colgar el cartel de "se vende" y, en lugar de este Audi A-8, moverse en Citroën.

    Feijóo también enarboló la bandera de la austeridad durante esta campaña electoral y se comprometió a reducir a diez el número de consellerías --que con el bipartito contaba con 12 consellerías más la Vicepresidencia-- y a sólo cinco las delegaciones del Gobierno gallego, que ubicará en las cuatro capitales de provincia y en la ciudad de Vigo.

    Según dijo en campaña, esta serían son dos de las primeras medidas que pondrá en marcha si se impone el domingo electoral, con las que estima un ahorro de "entre tres y cinco millones de euros" y que enmarcó en un plan de austeridad más amplio con el que busca rebajar "en 100 millones" los gastos burocráticos de la Xunta.

    Así, prometió reducir en un 25 por ciento el número de consellerías, convencido de que la fusión de algunas de ellas no afectará a su eficiencia sino que, por el contrario, favorecerá su agilidad. No obstante, no concretó cuáles de las actuales desaparecerán ya que prefirió "conseguir el gobierno primero" antes de dar a conocer su organigrama.

    También calculó que será posible disminuir en un 40 por ciento el número de altos cargos a través de la supresión de la figura de los delegados provinciales de las distintas consellerías -en la actualidad existen 52--. En su lugar, el PPdeG propone nombrar "un único delegado" de toda la Xunta en las cuatro provincias y, a mayores, otro en Vigo, la ciudad más populosa de Galicia.

    En cuanto a la Ley de Dependencia, el candidato 'popular', que concurría por primera vez a las elecciones autonómicas, prometió pagar el 50 por ciento de la ayuda que se les debe a los 16.000 grandes dependientes en 120 días y la totalidad de la ayuda antes de que termine el año, mientras que en materia de sanidad prometió hacer una ley para garantizar los tiempos de espera.

    En cuanto a la fracasada reforma del Estatuto de Autonomía, que previsiblemente se retomará esta legislatura, Alberto Núñez Feijóo apostó por pasar una propuesta propia de su partido al resto grupos parlamentarios para que la revisión estatutaria se ajuste al marco constitucional.