14 de noviembre de 2019
29 de julio de 2009

La patronal de Lugo acusa al Gobierno central de pedirle a la CEOE "un documento de adhesión" con el diálogo social

LUGO, 29 Jul. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Confederación Empresarial de Lugo (CEL), Eduardo Jiménez, acusó hoy al Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de pretender de la patronal española CEOE no un acuerdo en el marco del diálogo social, sino "un documento de adhesión".

Jiménez expresó su "total" respaldo al presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, porque entiende que el Gobierno "ha querido que se hablara de unos temas muy definidos, muy concretos, marcando mucho el terreno de juego y haciéndolo bastante pequeño".

A su juicio, el Ejecutivo "no quería que se saliese de esos márgenes y la CEOE tiene otros objetivos". Jiménez rechazó que se quisiera hablar sólo del "despido" por parte de los empresarios, aunque puntualizó que "lo que se trata es de analizar el mercado de trabajo en toda su amplitud".

"Se nos han marcado unos límites y no se nos ha dejado salir de ahí. Finalmente se levantó la mesa, no es que fuera la CEOEn es que se decidió terminar con las negociaciones", aseveró.

REANUDAR LAS NEGOCIACIONES

El presidente de la CEL confió, no obstante, en que se reanuden las negociaciones e incluso afirmó que la CEOE "estaría encantada" de que se reanudara el diálogo social.

No obstante, mantuvo que la reapertura de ese proceso se ha de producir en "un amplio marco, con total libertad para que las partes puedan expresar sus ideas y discutirlas sin apriorismos". En caso contrario, advirtió de que "no es un pacto, es un documento de adhesión".

Jiménez tiene claro que es precisa una reforma laboral, dado que a su juicio "es fundamental para reestructurar toda la economía y el planteamiento económico de este país".

"Estamos convencidos de que ese es el camino para la creación de industrias y de empleo. No mantener unas posturas, que no sé las razones que tendrá el Gobierno, que serán más bien de tipo político para afianzarse en ellas y no querer entrar en un diálogo que podría ser muy constructivo para todo el mundo", concluyó.