Quintana dice que a Galicia "no le vale" una cesión fiscal inferior al 85% y propone reformar el Impuesto de Sociedades

Actualizado: sábado, 19 julio 2008 14:05

Advierte de que "será imposible" el AVE en 2012 si no hay comisión de seguimiento antes de fin de año y un plan "inmediato" de inversiones

Afirma que "de nada valen programas con mucha vistosidad nacionalista si no hay pueblo detrás" y pide un nuevo Estatuto de nación en 2009

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 19 Jul. (EUROPA PRESS) -

El vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, cree que "sólo con una negociación bilateral" con el Estado, Galicia conseguirá "una cesta de tributos propia" y alertó de que la comunidad no alcanzará la suficiencia financiera con una cesión del IRPF, el IVA y los Impuestos Especiales inferior al 85%, a lo que habría que añadir la "territorialización" del Impuesto de Sociedades.

En una entrevista concedida a Europa Press, Quintana advirtió de que "a Galicia no le vale el mismo resultado que a Cataluña" y es "insuficiente" que el Estado ceda a la comunidad el 50% del IVA, el IRPF y los Impuestos Especiales, como propuso el ministro de Economía, Pedro Solbes. Además, apostó por que Galicia cuente con los tributos de las empresas que operan aquí pero tienen sede fiscal en Madrid a través de "una nueva gestión del Impuesto de Sociedades".

"Estamos en un Estado que tiene muy descentralizado el gasto, pero muy centralizados los ingresos", se quejó el político nacionalista, para quien el "gran fallo" del modelo de financiación es que está "homologado" para todo el Estado, pese a las realidades distintas.

Así, señaló que ante la propuesta "nada satisfactoria" del Gobierno central, es "necesario y obligado" que Galicia negocie directamente con el Estado, ya que ponderar criterios como la dispersión y el envejecimiento poblacional "no le interesa a nadie más". "Tenemos unas peculiaridades que nos obligan a tener esa bilateralidad con el Estado", insistió.

Para ello, instó a las fuerzas políticas gallegas a conseguir "una postura de consenso que permita tener fuerza en Madrid" y en esta línea, trasladó al conselleiro de Economía, José Ramón Fernández Antonio, el "apoyo y colaboración" de la parte nacionalista del bipartito. Según dijo, el responsable autonómico del área económica conoce las propuestas del Bloque y lo animó a "tratar de crear ese consenso que le daría mucha fuerza".

A su juicio, "ver que unos tienen posibilidades de negociación bilateral" y Galicia no, que se niega la transferencia de tráfico o que el Estado "puede vulnerar lo que es la voluntad unánime y democrática" de crear una comisión de seguimiento de las infraestructuras constituyen "una buena demostración" de que la comunidad gallega necesita un nuevo Estatuto porque el vigente "está agotado completamente". Por ello, apeló a "convertir 2009 en el año del nuevo Estatuto de nación".

INFRAESTRUCTURAS

Entre tanto, avisó de que será "imposible" que la Alta Velocidad llegue a Galicia en 2012 si no se crea una subcomisión de obras en la que la comunidad y el Estado "hablen con sinceridad" y en la que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, presente un "plan de inversiones a ejecutar de forma inmediata".

"Con la mano en el corazón y en la cabeza, si fuésemos capaces de constituir una comisión antes de que finalice este año, estaríamos a tiempo", aseguró, pero "si no hay ese plan, será imposible llegar en 2012", advirtió.

Con todo, aseguró no arrepentirse de no haber apoyado la reprobación a la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, porque, a su juicio, "no le salvaron la cabeza" sino que, lo que hizo el BNG fue "conseguir beneficios para Galicia", es decir, "que se consignase el 8 por ciento de los presupuestos generales". En base a ello, ahora la comunidad "puede reclamar al Estado que se cumpla".

A su juicio, "la actitud actual del Gobierno no anima" a apoyar los próximos Presupuestos Generales del Estado, pero puntualizó que los dos diputados del Bloque decidirán el sentido de su voto en función de si las partidas "benefician a Galicia" y "sin mezclar" otras negociaciones.

En este sentido, censuró como "una irresponsabilidad" que Zapatero decidiese "no consolidar una mayoría en el Parlamento". "Pudo optar por tener un apoyo del BNG y prefirió que estuviese en la oposición y ahora se está dando cuenta de que el BNG también sabe hacer oposición", aseveró.

Además, criticó que el Estado no haya pagado "los 400 euros para la aplicación de la Ley de Dependencia" que le corresponden a Galicia, que "va muy avanzada en número de valoraciones, la segunda del Estado, y en prestaciones asignadas". "Ahora falta que el Estado pague", añadió.

Aseguró que en esta reunión verificará las palabras de Zapatero sobre que la situación económica "no variaría la partida del nivel acordado" (otros 400 millones a repartir entre las comunidades). En todo caso, ratificó su "compromiso" en materia de dependencia y sentenció: "sabemos el esfuerzo que hizo Galicia y que vamos a seguir haciendo, lo que no sabemos es el apoyo con el que contaremos por parte del Estado".

APROBADO ALTO

Sobre la coyuntura política gallega, Anxo Quintana consideró que en los tres años de Gobierno bipartito se consiguió que Galicia "sea respetada" y "más fuerte", por lo que la gestión de la Xunta se merece un "aprobado alto".

"Un gobierno tiene que aspirar a un notable o a un sobresaliente, pero para eso en política, hace falta tiempo y no se puede cambiar la historia en sólo tres años", concluyó al tiempo que reconoció que "quedan cosas por hacer" pero "quedan meses por delante para culminar la actuación del Ejecutivo", que "sería bueno" rematar antes del final de la legislatura. Como asignaturas pendientes se refirió a la aprobación definitiva de la Lei de Vivenda o de Servizos Sociais o a la reforma de la Compañía de Radio-Televisión de Galicia.

El vicepresidente del Ejecutivo autonómico otorgó "toda la razón del mundo" a los que opinan que no se materializó el ideal nacionalista en la gestión del Gobierno. "No puedo decirles otra cosa, sólo faltaría que Galicia negada como nación por los siglos de los siglos se convirtiese en nación soberana en tres años, con unos recursos competenciales limitados y recursos financieros raquíticos". "Tampoco lo pretendíamos", afirmó y matizó: "porque era imposible hacerlo".

"VISTOSIDAD NACIONALISTA"

En todo caso, avisó de que de "de nada valen programas con mucha vistosidad nacionalista si no hay pueblo detrás". "El BNG tiene que llevar un proyecto transformador de acuerdo con Galicia y no hay proyecto transformador en el mundo que no sea capaz de provocar cambios si no lleva pueblo detrás", proclamó.

Anxo Quintana centró el "gran éxito" del BNG en que es "capaz de hacer las reivindicaciones nacionalistas arrastrando cada vez más pueblo" y defendió que "no hay tantas diferencias entre el BNG de los años 80 y el de ahora, porque el proyecto nacionalista "pasó siempre por el reconocimiento de Galicia como nación y por entender el derecho de autodeterminación dinámico y paulatino para conseguir mayores cuotas de autogobierno y mayor identificación nacional".

Con esta coyuntura, el también portavoz nacional del BNG afronta con "muy buenas perspectivas electorales" los próximos comicios autonómicos, en los que confía en que los nacionalistas convertirán su proyecto electoral en "referencia" para una "mayoría social galleguista" con un "incremento" de votos, que se "traducirá en más diputados y mayor representación institucional".

Quintana se remitió a las palabras del presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, de que "se va a agotar la legislatura y lo único que cabe es un ajuste técnico" de forma que esta cita electoral no coincida con las europeas.

Precisamente, sobre los comicios al Parlamento Europeo, el dirigente nacionalista apostó por reeditar la alianza electoral para concurrir conjuntamente con PNV y CiU. "No se me ocurre ninguna razón para no hacerlo", pese a que aclaró que esta alternativa aún no está cerrada.