4 de diciembre de 2020
8 de abril de 2006

Quintana propone sustituir diputaciones por áreas metropolitanas para evitar "condenar al país" a negar su realidad

A CORUÑA, 8 Abr. (EUROPA PRESS) -

El portavoz nacional del BNG y vicepresidente de la Xunta, Anxo Quintana, reclamó hoy un "ámbito competencial ambicioso" para que Galicia tenga capacidad de definir su propio modelo de organización territorial, en el que abogó por suprimir las diputaciones provinciales por las comarcas y las áreas metropolitanas para evitar "condenar al país a vivir de espalda a su realidad".

En su intervención en la Fundación Barrié en A Coruña, en el marco de la campaña de presentación del Nuevo Estatuto del BNG, Quintana consideró que el modelo "más acorde y más eficaz" con la realidad gallega tendría tres niveles, en el primero de los cuales estarían los ayuntamientos, en el segundo las comarcas y áreas metropolitanas y, en el tercero y último, la propia Administración autonómica.

Según él, hablar de impulsar las estructuras supramunicipales en torno a las grandes urbes "al mismo tiempo" que pretende mantener las diputaciones en su actual configuración "condena al país a vivir de espaldas a su realidad". "Aquel que lo haga, propone un modelo burocratizado e ineficaz", advirtió.

Asimismo, el líder nacionalista se refirió a la financiación autonómica, en la que abogó por establecer un "cómputo justo" del coste de los servicios en Galicia, disponer de autonomía fiscal y suficiencia financiera y realizar una negociación bilateral Xunta-Gobierno en la que se acuerdo el pago de la "deuda histórica", que el BNG cifra el 21.000 millones.

Al respecto, consideró que el coste de los servicios implica que se contabilicen a los emigrantes inscritos en el Censo de Residentes Ausentes como parte de la población, puesto que, a su juicio, "no sería aceptable" que para algunas comunidades cuenten los inmigrantes y, en cambio, a Galicia "se le niegue la posibilidad de contabilizar a los emigrados".

Por último, apeló a las demás fuerzas políticas a aceptar el "reconocimiento pragmático" de Galicia como nación, como única manera de que mantenga "el estatus constitucional de igualdad" con Cataluña y Euskadi.