3 de junio de 2020
30 de marzo de 2020

Ramón Barral, sacerdote emérito de padrón, entre los fallecidos con coronavirus en la residencia DomusVi San Lázaro

El párroco sufrió un atraco a su casa rectoral en 2014 que se saldó con la muerte de su asistenta

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 30 Mar. (EUROPA PRESS) -

El sacerdote Ramón Barral, párroco emérito de la parroquia de Santa María de Cruces en A Escravitude, en Padrón (A Coruña), falleció en la mañana de este domingo a los 83 años en la residencia de ancianos DomusVi San Lázaro, en Santiago de Compostela.

Según confirman a Europa Press fuentes eclesiásticas, murió en el propio centro tras ser diagnosticado con coronavirus. A través de su página web, la Archidiócesis de Santiago informa de que fue enterrado en la tarde del mismo domingo en el cementerio de Pantiñobre en Arzúa (A Coruña), donde nació en 1936.

El párroco de San Caetano (Santiago), Víctor Sánchez Lado, ha publicado una carta abierta en la que aseguraba que Ramón Barral "estaba delicado de salud y se vio agravado por el contagio del coronavirus".

"Lo trataron en la propia residencia en donde estaba aislado, llevaba varios días que se negaba a comer y estaba alimentado con suero", añade.

Además, lamenta este mismo sacerdote, murió "como tantos en otros sitios", es decir, "sin una familia que lo pudiera acompañar o le pudiera despedir con un beso" debido a las restricciones en las residencias para evitar contagios.

En septiembre de 2014, Ramón Barral se encontraba en su casa rectoral y sufrió un brutal asalto por parte de tres personas --según manifestó entonces-- que se saldó con la muerte de su asistenta. Según las investigaciones, que nunca lograron dar con los autores, el robo fue el móvil principal de lo ocurrido.

La parroquia Santiago de Padrón también ha mostrado sus condolencias a través de sus redes sociales: "Lo recordareemos siempre por su bondad y espíritu de servicio, por su cercanía y humildad. Nos deja el testimonio de su profunda fe y filial devoción mariana".