1 de diciembre de 2020
21 de octubre de 2020

Los sindicatos alegan contra los mínimos de presencia y el reparto de jornada que establece la Xunta para el teletrabajo

Las centrales difieren entre ellas relacionar por decreto esta modalidad con el contexto de la pandemia

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -

Las cuatro fuerzas sindicales con representación en la función pública han presentado este miércoles sus respectivas alegaciones al borrador de decreto de teletrabajo para los empleados públicos, el cual fue remitido la pasada semana a los trabajadores y será negociado el próximo viernes en una reunión telemática. Entre las cuestiones que quieren modificar, se encuentran los mínimos de presencialidad --la Xunta estableció un 40 por ciento por servicio--, la flexibilidad horaria y la obligatoriedad de jornadas en el puesto físico de trabajo --el borrador señala la mitad del mes--.

Pero las centrales sindicales también presentan diferencias a la hora de exponer sus propuestas. Así, CSIF vincula el borrador a un contexto de pandemia y plantea 'más teletrabajo'. "La situación sanitaria que se está viviendo a nivel mundial, como consecuencia de la covid-19 tiene, según todos los indicadores científicos, vocación de permanencia, al menos, durante los años venideros. En consecuencia, la normativa reguladora del teletrabajo, como forma de organización, se tiene que adaptar necesariamente al contexto sanitario actual y futuro", esgrime.

Mientras que organizaciones como UGT creen que la "opción prioritaria" debe ser la "presencial" y que el teletrabajo debe considerarse "complementaria y plenamente compatible" con la presencial, para evitar el "efecto perverso" que puede suponer un "aislamiento" o "diseminación" de la administración.

En el escenario actual la CIG advierte de que las negociaciones de este decreto se pueden ver "presionadas" por el contexto de pandemia y, precisamente, se decanta más por implantar un "trabajo remoto covid" para el momento de crisis sanitaria y una regulación del teletrabajo para el sector público autonómico separada, más calmada y "con más garantías laborales".

Por su lado, CC OO considera que la crisis sanitaria ha hecho que el teletrabajo se muestre como "el mecanismo más eficaz" para asegurar el mantenimiento de la actividad de la administración pública durante la pandemia, a la vez que sirvió para "garantizar la prevención frente al contagio entre su personal". Sin embargo, "es necesario desarrollar la regulación de la modalidad de teletrabajo con carácter estructural" en la Administración, separado, pues de esta situación.

CAMBIOS Y FLEXIBILIDAD

De la recopilación de los documentos de enmiendas de las centrales sindicales y consultas a los sindicatos realizadas por Europa Press, se desprenden coincidencias en aspectos como la de "no excluir" determinados puestos de trabajo. En este sentido, CSIF recuerda que los horarios de atención al público son menores que los de la jornada laboral, por lo que propone en este caso que sí sean compatibles ambas modalidades (presencial y teletrabajo) en el mismo día, algo que excluye la Xunta en su borrador.

También coinciden en que para acceder al teletrabajo la antigüedad en el puesto no se puede fijar en los dos años. En el caso de CSIF propone seis meses en el puesto y UGT señala que supondría "un agravio" con respecto a personal que tiene una función concreta (por motivos variados, como de forma puntual).

Sobre el número de jornadas máximas de teletrabajo, CSIF y CIG proponen eliminar el límite de la mitad del mes y fijarlo en cuatro días a la semana como máximo; UGT apuesta por el 60 por ciento de la jornada y CC OO defiende un tope del 75 por ciento.

En cuanto a la presencia mínima del 40 por ciento, UGT apuesta por la coletilla "siempre que sea posible y atendiendo a las necesidades debidamente acreditadas", CSIF, CC OO y CIG se inclinan por eliminarlo,
por considerarlo una restricción "innecesaria" y, por ejemplo, CC apuesta por fijarlo en un 25 por ciento.

Hay coincidencia en que los plazos para resolver la autorización del teletrabajo deben ser inferiores a los del borrador del Gobierno autonómico. UGT y CC OO proponen reducirlos a un máximo de dos meses y CSIF propone un mes en lugar de los tres meses que vienen recogidos en el borrador presentado por la Xunta.

DIFERENCIAS EN EL HORARIO

Aunque hay una coincidencia en que el desempeño del teletrabajo tiene que ser "compatible" con las medidas de flexibilidad por otras razones permitidas, hay diferencias a la hora de afrontar el artículo.

Por ejemplo, CSIF pide que se elimine el horario de referencia de 9,00 a 14,00 horas, mientras que UGT sí define que debe haber una referencia entre las 9,30 y las 13,30 horas, periodo en que la persona teletrabajadora "deberá estar en disposición de estar interconectada".

Por su parte, CC OO, que concuerda en que "no se justifica una antigüedad mínima" para acceder al teletrabajo, también reclama "retirar la concreción horaria de conexión obligatoria para personas acogidas a la flexibilidad".

Además, en las alegaciones presentadas, y que serán debatidas este viernes con la Consellería de Facenda, CSIF propone garantizar el derecho a la "desconexión digital" en una disposición concreta, mención que también pone por escrito CC OO en un artículo concreto que lo define: "la desconexión digital es un derecho reconocido a los trabajadores, a no conectarse a cualquier herramienta digital profesional durante el periodo de descanso y vacaciones".

En general, los sindicatos muestran reservas sobre la definición de las tareas de supervisión y el diseño de los objetivos por puesto de trabajo.

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