16 de febrero de 2020
28 de septiembre de 2018

El TSXG decreta la agravante de género en la condena a un coruñés por intentar matar a su mujer

El hombre la agredió por la espalda con un cuchillo después de que ella se negase a retomar la relación

A CORUÑA, 28 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha decretado la aplicación de la agravante de género en la condena a un coruñés por intentar matar a su mujer, según informa el alto tribunal gallego.

En su auto, estima el recurso de apelación interpuesto por el Ministerio Público, al que se adhirió la acusación particular, contra la sentencia dictada por la Sección Primera de la Audiencia Provincial de A Coruña en la que condena a cinco años y ocho meses de cárcel al acusado de intentar matar a su mujer en febrero de 2017 en el domicilio que ambos compartían en A Coruña.

El alto tribunal gallego acuerda la revocación del fallo exclusivamente en cuanto a la desestimación de la concurrencia de la circunstancia agravante de género.

El TSXG sostiene que la sentencia pone "de relieve" que el procesado intentó matar a su esposa por su negativa a retomar la relación, "al no aceptar la libre voluntad de la mujer de hacer vida independiente, negándole con ello capacidad de decisión y poniendo de relieve una concepción patrimonial sobre la misma, una relación de dominación".

POSICIÓN "DOMINANTE" DEL AGRESOR

La agravante de género, tal y como consta en la resolución, se aplica en los casos en los que se comete el delito "con una determinada motivación relacionada con la condición de la víctima como mujer por razones de género, aprovechándose el autor de la posición dominante en la que se siente frente a su cónyuge". Esas circunstancias, según concluye el TSXG, concurren en este caso.

Los hechos por los que el hombre fue condenado se produjeron el 12 de febrero de 2017 cuando la mujer, con la que aún convivía el hombre a pesar de hacer vida independiente, se encontraba cosiendo, de espaldas a su agresor.

En ese momento, el hombre cogió un cuchillo en la cocina y "de forma sorpresiva, sin mediar palabra y por la espalda se lo clavó con la intención de acabar con su vida", hechos por los que fue condenado.