28 de noviembre de 2020
7 de diciembre de 2006

Los vecinos de Baiona (Pontevedra) permanecen alerta ante la posibilidad de una nueva crecida del río Groba

En Caldas también se teme el desbordamiento del Umia y tres carreteras de la red viaria gallega están cortadas al tráfico

BAIONA (PONTEVEDRA), 7 Dic. (EUROPA PRESS) -

Decenas de vecinos de la parroquia de Sabarís, en el municipio pontevedrés de Baiona, permanecen alerta ante la posibilidad de que el río Groba se vuelva a desbordar y cause nuevas inundaciones en esta zona, que ya sufrió anegamientos esta misma mañana y a finales del mes de octubre.

En estos momentos el nivel de agua es muy alto, pero a pesar de que las 17.00 se produjo la pleamar --momento de máximo riesgo de inundaciones-- no llegó a sobrepasar su límite. Grupos de vecinos, ataviados con botas de goma, observan con preocupación el cauce del río, temerosos de que durante la noche vuelva a recrudecerse la intensidad de las lluvias.

En cambio, MeteoGalicia descartó, en declaraciones a Europa Press, que continué lloviendo como lo ha hecho durante la noche de ayer y la primera mitad del día, más de 60 litros por metro cuadrado. De este modo, advirtió de fuertes vientos, pero apuntó que las precipitaciones serán intermitentes durante la noche y el día de mañana.

Así, a esta hora continúan los trabajos para restablecer la normalidad en la parroquia y el tráfico, que permaneció cerrado en algunas vías durante varias horas, ya ha sido restablecido, aunque bajo el control de la Policía Local. El principal problema se registra por la saturación de agua en la red abastecimiento, que provoca inundaciones en algunos garajes. Asimismo, en varias fincas, vecinos trabajan con bombas de achique para retirar el agua.

TRABAJOS PARA LA NORMALIZACIÓN

En la zona más afectada, cercana a un colegio, dos excavadoras retiran árboles de más de ocho metros y escombros del río, para evitar que se produzca un 'efecto dique', que colapse el cauce y provoque desbordamientos. Además, en el Club de Tenis Monterreal también están alerta ante posibles complicaciones, y cuentan con sacos con 4.000 kilos de arenas para utilizarlos como barreras.

Por otra parte, la inundaciones, que causaron pérdidas muy importantes, han disparado las ventas de lotería de Navidad en esta parroquia, hasta el punto que en muchos de los establecimientos que se venden participaciones éstas ya se han agotado. En cafeterías o floristerías sus propietarios confirmaron a Europa Press que han vendido cerca de 8.000 euros en billetes para el sorteo del 22 de diciembre y asegurar que si tuvieran más "lo hubiesen despachado".

CALDAS DE REIS

En Caldas la situación también es complicada y la Policía Local ha advertido de la posibilidad de desbordamiento del río Umia por su margen izquierdo, en las proximidades del balneario Acuña. Un portavoz de la policía local expresó su preocupación por la crecida del cauce que, sobre las 16:00 horas presentaba una altura de 3,20 metros de alto, 80 centímetros por debajo del límite de su capacidad.

Desde Protección Civil de Caldas añadieron que la evolución de la situación en las próximas horas dependerá del embalse del Umia, ya que, en caso de abrir sus compuertas para desalojar agua, provocaría un aumento del caudal en el río.

La Policía Local de Caldas ha ampliado las medidas de protección a la población, para lo que se ha prohibido el estacionamiento de vehículos en la calle García Bayón. También se ha recomendado a los vecinos que no accedan con sus vehículos a los garajes de esta calle, así como a otros dos de la calle Alfonso VII.

Pese al agravamiento del nivel del río Umia, la Policía Local de Caldas ha detectado un descenso de tres centímetros en el caudal del río Bermaña, cuya crecida ocasionó algunas dificultades en las últimas horas.

CARRETERAS CORTADAS

Por otra parte, en Pontevedra los Bomberos han tenido que efectuar varias salidas para achicar agua en diversos puntos de la ciudad y las parroquias del rural. Así, en el lugar de Alba, se ha inundado el bajo de un bar. Los Bomberos de Pontevedra también acudieron a la parroquia de Lérez para cortar un árbol que interrumpía el tránsito viario.

Así, en numerosas carreteras de las provincias de A Coruña se registran problemas, a causa de desprendimientos y bolsas de agua. De hecho, en estos momentos tres carreteras permanecen cerradas al tráfico: la AG-64, en el kilómetro 6,5 a su paso por Narón (A Coruña), la PO-224 en el punto 6,8, en la localidad de Pontevedra, y en la CG-4.1, el kilómetro 10, en Moaña (Pontevedra).