31 de marzo de 2020
19 de septiembre de 2008

La Xunta baraja unos presupuestos para 2009 con un incremento de entre el 3 y el 4% hasta rondar los 12.000 millones

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 19 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno gallego diseña unos presupuestos para 2009 de "austeridad", lo que contendrá los aumentos presupuestarios de los últimos ejercicios para colocar el crecimiento de las cuentas entre el tres y el cuatro por ciento y situar la partida global en torno a los 12.000 millones de euros, según confirmaron a Europa Press fuentes del Gobierno gallego.

Frente al aumento del 7,3 por ciento de las cuentas del presente ejercicio, del 8,3 por ciento de las de 2007 y del 9,04 por ciento de las de 2006, el bipartito optará por que las cuentas con las que concurra a las elecciones autonómicas de 2009 evidencien una contención del gasto corriente de la Administración.

No obstante, el bipartito pretende compaginar ese "ejemplo de austeridad" con situar entre sus prioridades el gasto social, para paliar los efectos de la crisis en los colectivos más desfavorecidos, y la inversión productiva, con la finalidad de impulsar la recuperación económica.

Así, en 2009 las cuentas de la Xunta recurrirán de forma selectiva al déficit que permite la Ley de Estabilidad Presupuestaria con la finalidad de impulsar la inversión productiva.

Las fuentes consultadas explicaron que aún faltan tres semanas para cerrar el diseño definitivo de los presupuestos de 2009, lo cual supone "un mundo en una situación tremendamente variable como la actual".

Además, el Gobierno gallego aguarda a conocer el diseño cerrado de los Presupuestos Generales del Estado para encajar cifras en ámbitos como las transferencias para afrontar las prestaciones a la dependencia. El Ejecutivo central ya anunció que su gasto para el próximo ejercicio se situaría como máximo en el cuatro por ciento.

En cualquier caso, la Consellería de Economía ya anunció que los presupuestos de 2009 incluirán la congelación de los salarios de los altos cargos y del empleo público, salvo que sea estrictamente necesario incrementar el empleo para atender a asuntos como la educación, la sanidad o los servicios sociales.